lunes, 18 de febrero de 2008

Feng shui

Por fin un poco de lluvia. Es fina pero los árboles, las plantas, las personas la necesitábamos.
Ayer por la tarde me puse a ordenar, así que hoy nos hemos levantado encarando bien la semana. Una de las cosas que me gustan del feng shui, es eso de que el orden permite que la energía fluya. Yo lo experimento si el salón está recogido, nos hay juguetes por medio y nos hay ropa por subir, parece que esté todo en calma. No hay nada que me desconcierte tanto como el desorden, y aunque es normal porque las niñas juegan y las casas no pueden ser la foto de una revista de decoración, pero eso llega un momento en que todo tiene que volver a su sitio.
Muchas veces creo que nuestro espacio exterior es el reflejo de nuestro propio espacio interior. Cuando estamos bien, nuestro entorno está bien. Pero a la vez, puedes estar mal, y simplemente operando ciertos cambios en la distribución del mobiliario, o de la decoración hacer que algo cambie. La importancia del detalle vamos.

lunes, 11 de febrero de 2008

El príncipe resulta ser abogado

Domingo. Cinesa Diagonal, sesión matinal de Encantada. Encantada he salido yo.
Que guapo, pero guapo de veras, que sale Patrick Dempsey, el de Anatomía de Grey, si. En fin que podría ser más efusiva y entusiasta, pero como resulta que mi pareja tiene la dirección del blog, la inexperiencia tiene su precio, pues eso me amenaza con llevarse la tarjeta del plus al trabajo.
Risas aparte, una película magnífica, con un par de escenas de esas que en fin te dejan entrecortada la respiración, como la escena del albornoz o cuando bailan y él le canta al oído…
Ella también está genial, tiene unos ojos muy expresivos y te arranca sonrisas con su forma de proceder. La madrastra es Susan Sarandon, que para mi es una de esas actrices que cuando salen se que me va a gustar la película independientemente del género.

Recomendada a todos los que tengan ganas de romanticismo y carcajadas, con la ventaja añadida que te puedes llevar a los niños.

miércoles, 6 de febrero de 2008


El caballo soñador

Mientras preparo una nueva entrada al blog, os dejo esta imagen.

Por cierto que vamos a tener que ir tirando de fotos de archivo, porque el otro día se me cayó la digital y ahora me dice E18, que me suena a mi a tocado y hundido vamos.. Pero he estado pensando y tampoco voy a ir corriendo a comprar otra, que tengo una olimpus de carrete que hace muy buenas fotos.

No tiras tantas, no las ves al momento, pero luego cuando las revelas en fin que también es un placer.

Por lo demás todo bien, ayer fue mi primer día de gimnasio, sólo diré que se me olvidó la toalla y lo único para secarse era el pareo del verano, el neceser de los jabones estaba cubierto de polvo... en fin que parecía que metía la mano en la tumba de tutankhamon. Pero estuvo muy bien, nadé solita mirando en techo de madera, y el sol entraba por la cristalera de la piscina y daba la sensación de estar en un invernadero calentito, luego hice una sauna. Vamos un momento de desconexión como hacía meses que no tenía.

miércoles, 30 de enero de 2008


Hoy hace un día espléndido y me apetece compartirlo.

Mis plantitas están dando nuevas satisfacciones la planta de navidad, la Poinsetia (Euphorbia Pulcherrima) la de hojas rojas, originaria de Méjico, está radiante. Recuerdo un anuncio de la Dirección General de tráfico muy bueno de hace unos años en el que se veían imágenes tras la navidad y una de ellas era esta planta deshojándose marchita. La metáfora es que la vida debía continuar tras las vacaciones de navidad que era necesario conducir con precaución y asegurar el retorno.
Pero lo cierto es que estas plantas no duran lo que dura la navidad, yo la he conservado hasta dos años, y seguía preciosa. No sé decir como cuidarlas mejor, yo las pongo en un emplazamiento y entonces iniciamos un mudo diálogo, que tira hojas la riego un poco más, que se pone bonita pues la dejo ahí que se estropea pues nada le busco una nueva ubicación. Eso si, procuro regarlas con agua mineral, con todos esos vasos que se quedan sobre la mesa.
Y la otra es una orquídea (Phalaenopsis) originaria del área tropical de Asia, que tengo en el salón, es la primera vez que tengo una de ellas, la compré en julio aprovechando que le regalé una igual a mi amiga Olga por su santo. Tenía una flor lila muy especial, y por aquello de que las flores lilas no son tan usuales me la llevé a casa, pues bien, tras su pertinente floración las hojas se hicieron más verdes pero las varas quedaron vacías, y ahora de nuevo le han vuelto a brotar nuevas ramas y las flores son como granos de café que van aumentando a medida que pasan los días.

En fin que tengo unas plantas de lo más agradecidas y consecuentes.

martes, 29 de enero de 2008

Aprendiz de princesa


Me hubiera gustado explicar que fue la fiesta más divertida, que los niños bailaron y cantaron con el karaoke que vinieron todos disfrazados. Pero los astros no debían ser propicios y una serie de sucesos, hicieron que fallaran algunos y los que vinieron lo hicieron tarde y mal.
¿Mamá no van a venir los amiguitos? Traté de sonreír pero seguramente ella entendió que aquel mohín no era una sonrisa, pero no volvió a preguntar y con su sabiduría de sus 4 años recién cumplidos se pasó el resto de la tarde mimosa, abrazándome y negándose a hacer fotografías sino era conmigo.

Pues si fue un desastre de fiesta, pero de todo se aprende.

miércoles, 16 de enero de 2008

Sobreviviendo a la gripe

Pues nada aquí estoy, pasando esta gripe del 2008, que parece ha colapsado los servicios de urgencias de los hospitales.
La buena noticia es que hoy he recibido un mail de un buen amigo, de esos que sabes que están ahí a pesar de que puedan pasar meses sin veros, nos hemos puesto al día a raíz del feliz acontecimiento de su reciente paternidad. Y eso me ha hecho pensar en lo liados que andamos siempre todos, y en lo mucho que nos cuesta a veces quedar con los amigos, esa gente tan próxima a ti con los que has compartido tantos buenos ratos y algunos no tan buenos. Así que otro de esos buenos propósitos que sea eso, encontrar el momento para cada uno de ellos. A ver si empezamos a desacelerarnos todos un poco para disfrutar un poco más.
Voy a hacerme de los del movimiento slow.

El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...