martes, 20 de mayo de 2008

Los colores de la primavera



Aquí os dejo unos cuantos colores que la primavera hace brotar de la tierra, pero hay más.
Un abrazo

Matemática aplicada a las relaciones sociales

Creo que me la enseñaron en primaria, quizá 3º de E.G.B, a través de los famosos diagramas. Es aquella propiedad por la que un elemento es común a dos grupos de cosas distintas entre sí, por ejemplo AB –B—BC, B es un elemento común a ambos.
A veces cuando hablamos de nuestras respectivas exparejas, le expongo mi teoría, digo que probablemente si nos conociésemos todos nos llevaríamos bien, y todo en virtud de aquella lección infantil.
No soy celosa si no me dan motivos para ello. Y no creo que debas hablar mal de nadie con quién hayas estado, para mi son amigos privilegiados, te conocen un poco más que el resto, así que me resulta muy extraño escuchar a alguien hablando mal de otra que se le supone le estuvo tan próxima, de ahí la reflexión del título más que ex (preposición de fuera) yo los llamaría in, porque formaron parte de ti, a veces compartisteis buenos momentos otros menos buenos, pero dejaron, tal vez dejaste, una huella imborrable de su paso.
Él dice que es imposible porque ellas y yo somos muy diferentes, y yo le replico aún así hemos tenido algo en común, a los dos en un momento de nuestras vidas nos gustó la misma persona.
A mi me gustan las personas sinceras, estables, resolutivas, emprendedoras, constantes (en todos los aspectos incluso en el afectivo) alegres, familiares, optimistas, atractivas, ordenadas, inquietas por aprender a los que les gusta la música, el cine, viajar, hacer deporte o llevar una vida sana. (ostras que bien, me lo apunto por si un día entro en el meetic, esperemos que no haga falta).
Y aparte bromas, creo que las personas con las que he tenido la suerte de cruzar mi camino eran así con predominancia de uno u otro rasgo del carácter.
Así que en esa hipotética cena que nunca va a tener lugar, salvo en mi mente, en mi opinión todos hablarían con todos porque con facilidad encontraríamos algo en común que explicarnos.
En fin esta es una de esas conversaciones triviales que no llevan a ninguna parte, pero que amenizan una sobremesa tranquila, con mi pareja mientras de fondo hay dibujos en la tele.

lunes, 19 de mayo de 2008

Mi niña

Llueve, suavemente, y cuando lo hace así parece que los colores se hacen más vivos, dicen que quedan muy bien las fotos tras la lluvia. Pero bueno mi pensamiento está con mi peque, que se ha ido de colonias y sólo espero que se lo pase genial.
Te voy a echar un poco de menos eh mama…me decía ayer con sus ojos grandes mientras acercaba la barbilla al cuello. Pero iba emocionada con su linterna que no se le acaba nunca la pila y con su saco nuevo para dormir con los de su clase y atendía todo lo que le explicaba a propósito de las bolsas con la ropa de cada día. Vaaale mama, decía.
Ayer cenamos spaghetti con pesto y tortilla francesa, y un poco mimosa decía que quería que le diese yo la cena, no quiso postre pero si un colacao antes de dormirse, le acaricie el pelo, me pidió que le explicara un cuento, cual quieres y contestó, de forma inusual, uno que no me hayas explicado nunca, y me acordé de aquel de príncipe y la golondrina, que es algo triste es verdad pero me gustaba de pequeña.
Y esta mañana ha abierto los ojos muy rápido en cuanto a oído eso de venga que ya es lunes y te vas de colonias! Se ha querido vestir sin ayuda. Y yo me la miro y pienso que mayor la veo, que gracia ver como se desenvuelve ya ella solita, como canturrea en el coche las canciones de la radio. En fin, supongo que como la mayoría de los padres me basta verla feliz para sentirme bien.
Mama, te digo un secreto, me decía ayer, se acerca al oído “hace días que no tengo el karaoke”, vale entonces cuando vuelvas hacemos una fiesta por la noche, preparamos juntas una pizza y cantamos… bieen, aplaude emocionada. Me encanta eso de ella, esa alegría para disfrutar de cualquier cosa por simple que sea.
Otra de las cosas que me hace mucha gracia de ella es cuando se acaba algo, pongamos los danoninos, no se enfada simplemente dice, bueno no pasa nada mañana compramos vale mama? O cuando se porta mal su hermana pequeña y dice ¿mama tienes el teléfono de la “feder- nanny”?... pues llámala para la Inma sólo…O cuando te explica un cuento con “cocolilos” o “hipotapomos” como se dice mami? Pero como rápido aprende, sólo puedo reír la primera vez.
En fin, me apetecía mandarle un beso desde aquí.

lunes, 12 de mayo de 2008

Habitaciones de hotel

Quizá te parezca absurdo, pero me gustan las habitaciones de hotel, su simplicidad, su practicidad, la elegancia que a mi me sugieren. Hay quién las considera frías e impersonales, pero a mi me basta con poner mi libro en la mesita, ver mi maleta y el neceser en el lavabo para sentirlas como mías. Reconozco que sólo hay una cosa que me da algo de tiricia encontrar en ellas: la moqueta. Me encanta fijarme en las cerámicas del lavabo, en la marca de la grifería, en el color de las puertas y en la calidad de los tejidos y si todo incluido, el mobiliario o la decoración, las eventuales pinturas hacen un todo armónico. Y seguramente me fijo en todo ello por el encanto que ejercen sobre mí las habitaciones de los hoteles, porque no suelo recordar esos mismos detalles de las casas de mis parientes o amigos. A veces por eso recuerdo con un punto de nostalgia cuando por trabajo teníamos que alojarnos fuera unos días
Cuando alguien elogia nuestro lavabo, siempre explico lo mismo, está inspirado en uno de un hotel de Lleida, era un hotel raro aquel, porque algunas plantas estaban reformadas y otras en cambio estaban sin actualizar, lo supimos porque no todos estuvimos alojados en las nuevas. A mi me tocó es obvio, una espléndida, un dormitorio amplio, con escritorio, con conexión a Internet (aunque tampoco llevaba portátil todo hay que decirse, así que recuerdo haberme puesto a escribir) y un lavabo en tonos beige que era como entrar en una gruta por el color de sus azulejos que parecían piedras, pero amable y luminosa merced a sus halógenos, y recuerdo como habían separado la zona del wc y bidet de la zona de la bañera por unas puertas interiores de madera correderas, que constituía su singularidad, y que finalmente no incorporamos nosotros por encarecer el tema pero que se transformaron en unos muretes altos, que al menos visualmente hacen el mismo efecto.
Recuerdo que tras la cortina la vista era tremendamente fea, porque se avistaba una gasolinera, así que debió gustarme mucho aquel hotel para que lo recordase a pesar del entorno.

En fin hoy el post salió viajero y no es por casualidad.

Un abrazo.

viernes, 9 de mayo de 2008

Digamos que hablo de mí

Hubo un tiempo en que mi perfil, daba información sobre mis circunstancias personales. Era escueto pero te permitía saber mi situación actual, un par de matices sobre mi entorno. Un día lo eliminé, pensé, no quiero prejuicios previos, ni clichés, quise ver quién se dejaría caer entonces por el blog, a quién podría interesarle en algún momento lo que escribo. Y entonces empezaron a llegar otras personas, y todas ellas tenían su forma peculiar de escribir, de percibir la realidad.
Y hoy pensé, que un término medio consistiría en escribir un breve post, con toda esa información que antes daba, por si alguien alguna vez siente la curiosidad pero no se atreve a preguntar. Porque a mi me pasa, yo a veces la siento respecto a otras personas, pero me mantengo prudente. A veces lo que se omite tiene tanta importancia como lo que se dice. Hubo un tiempo en que aprendí a leer entre líneas, era como escuchar la letra de una canción y luego el coro. Es curioso cuantas veces se contradicen una y otra.
Del mismo modo los silencios, que pueden tener tanta carga emotiva como una palabra, a veces hasta más.

Alguien dijo alguna vez que uno sólo es verdaderamente dueño de sus silencios.

Pd: Llueve y su sonido me trajo de nuevo aquí.

miércoles, 7 de mayo de 2008




Pues no he soñado esta noche que estaban Sarkozy y mi compañero en el coche y me llaman para ofrecerme un trabajo, tenía que hacer de mediadora en un asunto de interés económico, entre los dos países. Esta mañana cuando me levanté aún me sonreía.
En fin algo habrá tenido que ver que hayamos vuelto de París y su eurodisney.
Aquí os dejo sólo un par de fotos, preciosas o a mi me lo parecen.

Un abrazo
Pd: Que pensándolo bien, yo no quiero hacer ninguna lista de regalos para que me regalen en mi cumpleaños, prefiero hacer una lista con mis trabajos preferidos, a ver

1. Escritora, que me sufraguen la venta del primer libro, y de paso la estancia en Menorca mientras lo escribo. Y en la promoción que pueda llevarme a mi familia por el mundo.

2.Fotógrafa, pero con cámara digital que no sé mucho, para una guía de viajes o algo así, que tal si empezamos por Santorini. De nuevo la familia, es que la lactancia une mucho.

3.Restauradora de un restaurante vegetariano-italiano-oriental, con jardín de plantas incluido.

4.Bueno va Sarkozy, llama y veremos que se puede hacer.

martes, 6 de mayo de 2008

Santiago

Ayer lo leí. Se llamaba Santiago, era de Zaragoza había ido a hacer escalada con unos amigos, así que debía ser un chico deportista y sano. Su perro cayó a una acequia, probablemente viendo que el animal no podría salir solo se tiró para ayudarlo, que de pronto se convirtía en una tubería subterránea con sinuosas curvas. Los dos se acabaron ahogando.
No citaban el nombre del perro, pero si su triste fin. Pensé en cuantas veces es noticia que un perro salva la vida de sus amos, alertándoles de un peligro, y que pocas como la de ayer.
Probablemente aquel era un buen perro, y Santiago no pudo abandonarlo a su suerte y por eso saltó tras él, pero a pesar de que no pudiera salvarlo estoy segura que si se llegaron a mirar a los ojos su perro le estaría dando las gracias por estar a su lado por tratar de luchar juntos contra aquella corriente de agua.
Lo sé porque todavía guardo la mirada de mi perra cuando tras ser atropellada la llevábamos al veterinario, era una mirada que decía tranquila todo irá bien, no llores.

Este post es en su memoria.

El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...