miércoles, 8 de octubre de 2008

Guardería y clases

Hace días que no escribo, la semana pasada estuve liada con los preparativos de una boda a la que fuimos y con la adaptación de la peque en la guardería. Estoy contenta y ella también, porque por las noches después de hacerle el bañito le pregunto en plan simpático ¿Quién va a ir al cole mañana? y ella levanta el dedito y dice yoooo.
También me han dado una libreta en la que debemos apuntar las anécdotas, lo que hace el fin de semana, algo así como un diario para que luego tenga el recuerdo de su año. Y la idea me parece estupenda así que ya he empezado a ponerle fotos y a explicar lo que hace.
Por lo demás bien, un poco aburrida de tanto leer a propósito de la crisis, a veces pienso que lo mejor sería ignorarla, así que me fui a nadar y por casualidad acabé haciendo una clase de acquagym que estuvo muy bien así que igual el viernes repito, y mis clases de inglés este año me las da un americano, así que nada de holidays que eso es muy inglés es vacation, sé optimista me dijo, lo soy, lo soy contesté yo. Tanto que confío en que salga el Obama y ponga todo en orden.
En fin pronto sigo.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Un buen día

A un día de lluvia suele precederle un día radiante de sol, y hoy ha sido ese día. Un cielo azul luminoso, un buen día para casarse, lástima que sea jueves y que uno ande en otros quehaceres.
He tomado café con leche y un donut, disfrutando de mi periódico y de la soledad de esa terraza atemperada bajo los rayos de un sol que después de tres días empezaba a echar de menos. He hecho un par de recados y me he pasado por la biblioteca pero como era tarde no me ha dado tiempo de decidirme por ningún libro, yo suelo decidirme abriéndolos y leyendo un par de párrafos, pero al menos he cogido un par de dvd uno de Fellini y otro sobre Jane Austen, a ver que tal. Pero lo importante no es nada de todo eso, sino que ando contenta, por nada en especial y eso también es de agradecer. El plan para el resto del día es hacer una paella con rape y luego irme a Barcelona al Cosmocaixa, a ver una exposición sobre Mucha y merendar con mi madre.
Nada más.

Un saludo

lunes, 22 de septiembre de 2008

Documental "Reciclar para sobrevivir"

Ví el sábado un documental llamado "Reciclar para sobrevivir" que sencillamente me encantó.
Gira entorno a la idea que la basura debe volver a la naturaleza, de forma limpia. Que es un desperdicio energético crear basura y que por tanto el modo es convertirla en "comida".
Así, gracias a la colaboración de un arquitecto estadounidense William McDonough y el químico alemán Michael Braungart, surgen proyectos realmente interesantes, como el de una fábrica textil en Suiza, donde se substituye todo un proceso productivo por tejidos naturales y tintes no tóxicos a fin que los desechos puedan reincorporarse a la naturaleza. O la nueva planificación de ciudades en China. Realmente interesante y magníficas todas esas iniciativas que mejoren la calidad de vida de las personas sin crear mayores perjuicios medioambientales.

jueves, 18 de septiembre de 2008

lunes, 15 de septiembre de 2008

El rostro difuso


A veces me pasa, he reflexionado sobre un tema y luego en consonancia con el mismo se cruza algo a propósito.
El viernes volvió a sucederme, había estado mirando fotos y pensando entorno al concepto de belleza, y cuanto tiene de subjetivo. Cuando por la tarde al ir a incorporarme a una calle de tráfico se me cruzaron por delante dos chicos, y me sobresalté claro, absorta como estaba tratando de calcular si me daba tiempo de salir o no, el caso es que uno de esos chicos, tenia medio rostro desfigurado, intuí que no por causa de ningún accidente, no había señales de quemadura en su piel, simplemente tenía medio rostro distorsionado, como si hubieran arrugado aquel lado, como un remolino en el agua, que hubiera movido de su sitio todo aquello, su ojo, su mejilla su labio, podía parecer una de esas distorsiones de un programa de fotos, esas que caricaturizan para arrancar una sonrisa, pero aquella, seguramente de nacimiento no la producía, me quedé tan impresionada por la visión instantánea de aquel rostro que me quedé mirando como se alejaban. De espaldas aquel chico era sólo un adolescente más, de porte atlético, sus movimientos eran coordinados así que pensé que aquel defecto de nacimiento seguramente era sólo superficial y que aunque la naturaleza no había sido cuidadosa tendría facultades mentales indemnes. Pura suposición, quizá que estaba tan conmovida con aquel rostro y aquella sonrisa que me regaló que ya no me conformaba con imaginarle una vida más triste. Y por sus rasgos, imaginé debían haber nacido en la otra orilla del Mediterráneo, y en esas madres que a lo mejor no tienen tanta facilidad para acceder a ecografías o donde no hacen el mismo seguimiento exhaustivo, a ratos hasta cansino, del proceso de gestación que tenemos aquí.
Y la reflexión es siempre la misma, hay una injusticia latente en todo este sistema, no debería haber estas diferencias tan abismales entre países, una persona debería poder venir al mundo con las mismas posibilidades independientemente de donde nazca.
Pero debe ser que eso no importa tanto, como que una ministra española o francesa se quede embarazada. Debe ser que no hay tanta igualdad como se predica, cuando algo tan natural y a la vez tan hermoso, nos perturbe tanto.

El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...