viernes, 11 de febrero de 2022

Comedias italianas Netflix

Debo confesar una cosa.

He encontrado un filón de películas en Netflix, de las que me gustan. No suelo ver mucha tele, pero después de tantos días en casa, me hice una nueva rutina, me dije mírate una peli en versión original, y claro como no estoy para pensar mucho, en vez de inglesas, me las he buscado italianas. Veo un título, Viva l'Italia, pongo similares...y tachán, un montón de comedias.

Como no me ha visto mi doctora estos días sino que todo es virtual, he decidido que con su permiso el actor Raoul Bova me haga de médico de cabecera. Come stai oggi? ehh bo, un pò meglio grazie, sembra il succo d'arancia mi fa bene. Certo, certo..

Y mientras me he visto unas cuantas suyas y me he reído también, que eso cura mucho. 

Bueno ya he hecho las paces con Netflix, hay que buscar un poco, pero a veces se encuentran buenas pelis. Así que aquí van algunas recomendaciones: Todas lo quieren, Perdón por existir, Hermanos únicos, Un novio para mi mujer, En su lugar

Que disfrutéis del fin de semana. Ahora que empezaremos a no llevar mascarilla, a ver si socializamos un poco más.

jueves, 10 de febrero de 2022

Covid y otras cosas


 Mes II, del año XXII del siglo XXI.

Estoy con covid, como el rey Felipe VI, pero yo empecé hace ya unos días, por eso puedo ponerme a escribir ya. Esta vez no he perdido el olfato, cosa que se agradece porque uno no sabe lo inquietante que puede llegar a ser hasta que un día te bebes un zumo de naranja recién exprimido sin poder disfrutar del olor de los cítricos. Además leí en algún sitio, ahora no te sé precisar la fuente, pero creo era fidedigna, que decía que las personas mayores unos días antes de morir pierden el sentido del olfato, cosa que me hizo plantear ¿por qué?

Pues de todos es sabido que ese sentido, que parece de adorno y nada esencial, por el contrario nos mantiene indemnes, puesto que gracias a él podemos discernir un alimento corrupto, el mal olor hace que no lo comamos a pesar de que tuviera buen aspecto. Así que perdemos el olor porque vamos a morir, o morimos porque hemos perdido el olfato, he ahí la cuestión. 

Total que el olor bien, solo he tenido esta vez, dolor de garganta y fiebre los primeros días. Cómo la variante ómicron se instala en la garganta, leí que era muy bueno beber mucho para arrastrar así el virus al estómago y  allí lo disuelvan los ácidos. Parece que así ha sido. Voy a mejor, con agua, zumo y unos pocos paracetamoles.

Pero empiezo a estar cansada de este retiro, de no poder salir a la calle. Me recuerda al año 2020, a aquel encierro general. Madre mía visto en retrospectiva qué medida más drástica. Ya sabía yo que algo así no podía ser sano, porque los que pudimos salir a una terraza, tomar el sol, aún, pero pienso en tantas familias encerradas en pisos pequeños con niños. No es casualidad que hayan aumentado los trastornos mentales, que haya retrasos en el lenguaje en niños pequeños y de ansiedad en adolescentes. 

Creo que ahora más que nunca hay que salir a la montaña, caminar en espacios abiertos, porque tenemos que volver a equilibrarnos. Ese podría ser un buen propósito para este año, encontrar momentos de paz, en silencio, caminando, mirar los paisajes con ojos de niño, esos que se sorprenden y alegran de todo.

Una de esas frases que me gustan dice eso: 

Tre cose ci sono rimaste del paradiso, le stelle i fiori e i bambini.

Que no, no es de Dante Alighieri, aunque parece se le atribuya.

Y que yo traduzco, con un plus de sutileza:

 Tres cosas aún conservamos del paraíso: las estrellas en el cielo, las flores y las miradas de los niños.


Hasta aquí hoy. Disfrutad del jueves, que el tiempo pasa y todos los días cuentan.

Mañana más y mejor. Cuidaos.

martes, 28 de diciembre de 2021

Cincuenta

 Espero que me hayáis echado de menos, yo también. Os dije que iba a escribir mucho, pero no ha podido ser. A ver si el próximo año soy más sistemática, los viernes por la tarde podría ser un buen momento, sí será como un ritual de empezar el fin de semana.

Espero hayáis tenido una Feliz Navidad y que tengáis muchos bonitos proyectos para el próximo año. El 2021, no ha sido al menos para mi extraordinario, pero sí mucho mejor que el anterior, así que paciencia, perseverancia y disfrutar de lo que se pueda.

Ayer fue el cincuentenario de mi nacimiento. No sé me imaginaba cumpliéndolos en algún lugar junto  el mar y bajo el sol. Pero está visto que este año no va a ser. Pero tengo que dar las gracias, a quién sea que se acordó de subir el termostato hasta 23,5 grados un día de diciembre, por lo que al menos si pude dar un paseo por Castelldefels con sol y viento, con una de mis hijas. Fue un cumpleaños más, hubieron de mejores, habrán de mejores. 





domingo, 21 de noviembre de 2021

Coincidencias o no


Este fin de semana, hemos estrenado la chimenea, siempre lo digo que a mí el frío no me encanta, pero al menos tenerla, encenderla es una de esas cosas gratificantes que asocio al final del otoño e invierno. Y la verdad es que me encanta escribir mientras escucho como crepita la leña, reconforta su calor. 

El viernes vimos "Una joven promesa" que nos encantó, hacía tiempo que no veíamos una buena película. Es una trama que fluye, de la que vas conociendo detalles poco a poco, que es elegante a la hora de presentar sucesos sórdidos, que trata un tema que desgraciadamente sigue apareciendo en las noticias y sabe como implicarte, posicionarte, dando a conocer el otro punto de vista: el del entorno de la víctima.

El sábado noche, en el salón cine  serie de chicas y palomitas, le tocó el turno a Vida Perfecta, de Leticia Dolera que tiene puntos muy graciosos, como el de la psicóloga afónica, y tiernos como el del padre esperando al bus el primer día de guardería, pero las escenas de sexo un poco penosas, tanto que era mi hija la que las iba saltando. ¿Tanto cuesta hacer una serie que te puedas reír en familia, en serio, tanto?

Hoy domingo he aprovechado que nadie estaba en el salón por la tarde y me he puesto la serie italiana de Guía Astrológica para corazones rotos, que no está mal. Es como una Bridget Jones italiana, que no acaba de tener suerte con las parejas. Hizo una clase de acquagym y dice que "son como las de Cocoon" a veces veo en series cosas que he explicado. Igual es casualidad, o igual no.  Ayer en la de serie de ayer, Vida perfecta, una responde al saber que es astrónomo ¿el de los horóscopos?

No pasa nada. Estáis en la fuente original, lee hoy lo que verás mañana en muchas series. 

Que tengáis una muy feliz semana.

viernes, 12 de noviembre de 2021

Los Rossellini

 Ayer ví el documental, que ha hecho uno nieto del cineasta, Alessandro y la verdad es que me gustó mucho. Supongo que porque empecé a verlo sin saber nada de él,  sin condicionamientos  y fui entrando en la historia de la familia.

Curioso porque Roberto Rossellini, creo una gran familia con tres esposas, la italiana, la sueca y la hindú, con todas tuvo hijos y uno adoptado. El documental te va explicando quién es quién y más o menos que hacen ahora. Así que el documental es como un gran retrato de familia, va dando pinceladas del carácter de cada uno y trata de encontrar una respuesta al porqué de algunas cosas. Y no va desencaminado en su tesis, una figura tan importante tiene que condicionar en mucha medida. Todas las familias tienen personas que brillan más que otras, así que es también normal que cada uno se desarrolle en un sentido u otro. Por ejemplo Ingrid, que ahora es profesora de italiano en la Universidad de Nueva York, y que a mi modo de ver es una persona muy elegante y con un rostro muy italiano, tuvo que sufrir las comparaciones con su hermana, que heredó los rasgos de su madre y tuvo por ello una gran carrera como modelo. Solo un ejemplo, pero trata también temas muy personales, de drogas y de dinero. Lo de "furbi", me hizo mucha gracia como lo explicaba Isabella, los italianos son un poco así les gusta eso de hacerse los listos y dan mucha importancia a "fare una bella figura".

Bueno supongo lo bonito del documental es que no es todo de color de rosa, de hecho intuyes muchos problemas no resueltos. Da mucha pena ver a su madre, en la residencia, a la que no veía desde hace creo dijo 8 años, me parece un poco cruel.

En fin, hasta aquí la breve reseña, espero que también tengáis curiosidad por verlo.

Buen fin de semana.




viernes, 5 de noviembre de 2021

Noviembre



 Hola 

He vuelto y voy a escribir mucho hasta final de año, al menos una vez en semana. He estado escribiendo aunque en libretas, no una novela pero sí cuentos, de esos que me gustan. Ahora vengo de la copistería he llevado unas cuantas fotos a imprimir, algunas que me apetecía tener cerca y otras para ver como pueden quedar de portada de libro. Sí, de aquella novela que escribí y ahora quiero publicar. Tengo que acabar de decidir dónde, pero en ello estoy. Mi amiga Laura me aconsejó alargase más un capítulo en concreto y estoy en ello, a ratos, tengo que volver a conectar con aquellos personajes, meterme en situación, y eso me divierte y me abstrae de este mundo a partes iguales. Pero creo que ahora es buen momento de retomar la escritura, quizá ese comentario de la señora del acquagym que me hizo bien, al comentar que iba a hacer este año los 50, exclamó: qué edad tan preciosa. Mis compis ya os lo he dicho alguna vez, son algo más mayores, yo digo que inmortales, porque ni la pandemia ha hecho mella en ellas. Son personas muy activas y muy enérgicas. Mi amiga Teresa se complace cuando le explico mis anécdotas dice que yo estoy en contacto con la parte amable de la vejez, ella en cambio supervisa residencias.

El caso es que me regaló su comentario, ella con su voz grave como de hada buena, me lo llevé a casa y lo guardé con papel de celofán como si de un regalo se tratara. Una edad preciosa, uau! la que voy a hacer. Y yo que soy muy fan de la neuroprogramación cognitiva, pues ahí estoy.

Y eso, que me desvío, la falta de costumbre, pues que entre los regalos especiales que me voy a hacer está ese, el verla publicada.

Por lo demás seguimos en la vorágine de los días y  eso es bueno. Espero que también vosotros estéis bien y tengáis muchos proyectos y deseos por cumplir porque eso, creo yo, es la substancia de la vida. 

Un abrazo,

Sonia

jueves, 14 de enero de 2021

Carta

 Querido tú:    

    Hace tanto que no recibo noticias tuyas que he pensado en escribirte, sí, sin venir a cuento. Me imagino que andas liado en ese trabajo que te absorbe más de lo deseable y apenas tienes tiempo para hacer deporte o simplemente leer algo. Supongo que tendrás ganas de desconectar, de volver a viajar, tantas restricciones acaban exasperando, pero cada vez falta menos para disfrutar de los paisajes que nos aguardan.

Por aquí bien, casi todos los días tengo muchos motivos por los que estar agradecida y sonreír; son cada vez menos los días en los que cuesta arrancar mi propia rutina, pero incluso en ellos procuro llenarlos, siguiendo el proverbio chino: "Vive cada día como si fuera el último...un día acertarás". 

Vivir una pandemia hace que pienses un poco más en la muerte, de hecho era algo que antes no me preocupaba, pero que cada día el telenoticias de cuenta del número de fallecidos y de contagiados por comunidades autónomas, a nivel estatal y mundial es como una bofetada. ¿Ha tenido que inventarse este virus para que nos diéramos cuenta de lo afortunados que éramos? A veces no te parece que éramos Cándido de Rousseau y al despertar era Hobbes el que continuo el relato...

Quizá parte de la culpa la tenga Netflix, demasiadas distopías. Debe ser que es más fácil pensar en desastres, del mismo modo que es más fácil hacer llorar que reír. Empiezo las series pensando, ésta promete, mira que argumento el despertar de la conciencia de los robots, seguro va a ser interesantísimo y no pasa ni media hora y resulta que los robots acaban sirviendo para satisfacer los gustos de depravados mentales ¿De verdad somos así?

Me parece que deberían pasar algún test de salud mental algunos guionistas, más que nada porque de este modo su locura tiene demasiada resonancia. En la misma serie me responden " la gente quiere experimentar lo que no tiene a su alcance en la vida real" y eso me parece más bien pura demagogia. ¿Por qué alguien va a querer hacer cosas violentas que van contra natura?

Si nos retratamos tan pobremente, no me extraña que tengamos miedo a la inteligencia artificial es que menudo modelo les estamos dando.

Me pregunto si llegaremos a convivir con ellos, los robots, si podremos darles personalidad, sentido del humor configurarlos con experiencias propias y recuerdos ¿Te imaginas eso?

Quién sabe, igual entonces un día al abrir el buzón tendría una carta esperando con una caligrafía reconocible, sin necesidad de mirar el remitente.

En fín, no te entretengo más.

Cuídate mucho.

Un beso.

Yo.

El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...