viernes, 21 de febrero de 2025

Desayunos varios

Esta semana ha sido algo diferente a pesar de la rutina habitual, porque he desayunado cada día en un sitio, por aquello de que tengo una vida apasionante y bla, bla, bla.

Lunes fue un café con leche y un croissant de chocolate, en el Viena, rico, además entraba la luz perfecta y hice una foto muy bonita que destacaba el color doradito del dulce que compartí en el insta.

Martes me acerqué al gimnasio, y allí tomé café con leche y bocadillo de tortilla francesa; exquisito, me quitó las ganas de meterme en el agua, pero a cambio me concedió un rato de conversación y lectura.

Miércoles me fui a la churrería, y creo que podréis intuir que pedí, chocolate con churros, sí, pero como ahora no aceptan la media ración, me llevé los 2 que me sobraron. Estaban deliciosos, pero me di cuenta que me gustan más en compañía.

Jueves, aproveché unas gestiones para ir al italiano del croissant de pistacho y café con leche; un deleite para los sentidos. Compartí mi mesa con una simpática jubilada que viene cada día con su libro a leer y lo feliz que se veía.

Viernes, de nuevo en Barcelona, esta vez en Lesseps, Café Milano, café con leche y croissant de choco, buenísimo, coincidí con la primogénita que aprovechó para explicarme la mención por la que había decidido decantarse en su carrera. Lo hará bien porque creo que tiene don para ello, una sensibilidad especial.

Y eso ha sido la semana en 5 desayunos. Lo mismo la semana que viene empezamos con las comidas...

Feliz finde, feliz vida.



martes, 7 de enero de 2025

El collar perfecto

    Tengo un collar que me hace parecer una reina y convierte a todos en súbditos, amables y serviles. Es suficiente llevarlo para que ocurran cosas como éstas:

_ Hola, vengo para la orto panto.

_ Claro ¿Tenía hora?

_ No, no sabía que había que pedirla...

_ Pues sí, es necesario, porque solo la hacemos los lunes y los jueves...de pronto, advierte el collar y añade conciliador, bueno pide hora en el mostrador, y te vienes que tengo un hueco libre y te la hago.

    Y yo, claro, me fui de allí agradeciéndole la amabilidad, con un poco de sentido de culpa, porque en el fondo sé, que es cosa de este collar, tan sencillo, tanto, que venía con un jersey de complemento pero que nada más ver, intuí tenía grandes posibilidades, vaya si las tiene.

viernes, 3 de enero de 2025

Día 3

    Hoy empecé, sin pretenderlo, podría decirse que por casualidad, una cadena de favores.


    Fui a desayunar a un sitio que me gusta mucho, el café es muy bueno, los croissants son deliciosos y el ambiente me recuerda a un bar de los de Bologna. Cuando entré vi que estaba todo lleno y que solo quedaba libre una mesa frente la puerta de cristal, así que me senté. Al otro lado una señora esperaba a ser atendida. Vino el camarero, me sonrió y me preguntó a mi primero y yo sonriendo también le dije: La señora estaba primero.

    Mientras llegaban los desayunos, empezamos a charlar, nuestras mesas apenas estaban separadas por un metro así que era una distancia cómoda para ello. El caso es que en un momento dado yo hablé de mis hijas, ella me dijo que no tenía, y que vivía sola porque hacía poco terminó una relación.  Y aunque aquí al escribirlo parezca triste, ella lo explicaba con naturalidad, sin afectación. Pero a mí la verdad es que me dio pena pensar que eran fiestas y ella no tenía a nadie en casa. Así que cuando terminé y me acerqué a pagar el desayuno, pensé: invítala, haz de ángel de la guardia navideño o como esas hadas de los cuentos que van disfrazadas para ver como son las personas en realidad. Y le dije al mismo chico que nos sirvió a las dos que me cobrase lo de ella también. El chico dijo que sí, se fue por algo y cuando pagué me dio una bolsa de papel, con una ensaimada y un croissant de chocolate dentro. Me hizo mucha ilusión, la verdad.

    Esta misma escena, en una peli navideña, probablemente el chico sería el ángel de verdad. 

    Así que esa va a ser la imagen del día: dulce y rica.

    Que disfrutéis de un largo fin de semana, que vienen los Reyes.

jueves, 2 de enero de 2025

Nuevo Año, nuevas gafas, nuevos propósitos

Año 2025.

Pues sí, me he cambiado las gafas. Bueno en realidad unas nuevas porque sigo usando las otras. Y cuando mi marido las vio dijo, vuelta a la "uni". Teniendo en cuenta que me conoció mucho después supongo que quiso decir que son juveniles. Yo las veo de psicóloga, o de escritora, son de pasta, de colores variados pero tiene verde, azul, rosa y lila. Los colores me gustaron tanto que se impusieron a todos los otros modelos. Me apetecía un cambio.

Este año, empiezo con unas cuantas buenas ideas y modestos propósitos. Uno de ellos es crear la Sección de la imagen del día, digo imagen y no foto, porque a veces son cosas que veo y me hacen sonreír, pensar o las dos cosas al mismo tiempo. Así que a veces será una imagen mental, otras con foto, por aquello que a veces las veo mientras conduzco y no siempre es posible parar y tomar la foto.

La de hoy, de camino hacia el gimnasio me ha parecido muy propia, era una ropa tendida al sol, unos pantalones, una parte de arriba una camiseta y un gorro...de Papá Noel. Claro, bien hecho que tú ya has hecho tu trabajo ahora le toca a otros trabajar.

Cuanto a ideas la noche de fin de Año, tras recoger un poco la mesa, la cocina y el salón me acerqué a mirar la bola de nieve. La volteé y en mi mente, la voz que le gusta explicar cuentos me susurró:

"..Y al girar la bola de nieve, de pronto,
 el mundo se convirtió en un lugar feliz."

Este año vamos a intentar que sea bonito y lo disfrutemos mucho, mucho.




martes, 6 de agosto de 2024

La verdadera felicidad

A veces hay citas que te roban el corazón, o la mente, la que leí en prensa hacía referencia a que la verdadera felicidad es sencilla sino no es de buena clase.
La felicidad en verano, es beberse un vaso de gazpacho, o de leche fresquita de la nevera con colacao si es por la tarde. Es aspirar el aroma de la albahaca al rozar sus hojas, es ver como maduran los limones a pleno sol. Y claro, ver el mar con sus olas incansables, infinitas y ese momento mágico en el que ellas también reposan y se queda tan en calma que sorprende. Es una travesía que pensábamos no nos atreveríamos a hacer en familia y que sí hemos hecho, en la que vimos atardecer el sol, un momento de plena oscuridad y luego el despuntar de la luna y su estela inquieta y alegre, para de nuevo ver amanecer, sobre el horizonte en el mar sin dejar de navegar.
También cenas compartidas, charlas con amigos, pensar nuevos planes, idear nuevos propósitos. Una clase de acquagym en la piscina,  un café con leche con tu mejor amiga hablando de cualquier cosa. O las risas cuando le chivo al futuro cumpleañero que los amigos esperan una fiesta, y  me contesta ya, pero yo no la quiero. 

Es una partida al ajedrez que te ha hecho divertir, o como ahora un rato robado para escribir a esos seguidores que me dice la estadística que se pasean por el blog, sigilosos, diríase de puntillas para asomarse por esta ventana para saber que es de mi vida, o de mi vida ficticia, que en esto de escribir nunca se sabe.

 A ellos les deseo también un feliz verano lleno de pequeñas felicidades.


viernes, 24 de mayo de 2024

El consejo

     ¿Qué consejo le darías a tu yo de los 20?

    Hoy me preguntaron esto mientras íbamos en coche. Contesté con una broma, porque la respuesta filosófica, la razonada supongo que necesitaba meditarla algo más.

    Creo que le diría hazte vegetariana, eso va a ser bueno para ti. Te ahorrará disgustos. Hoy cuando mi hija se ha acercado a mi en la cocina y me ha pellizcado le he dicho: Ya, ya lo sé, ¿Quién iba a decir que iba a estar tan buena a los 52? Es broma, claro, solo había que escuchar su carcajada. Pero te digo algo, que tampoco tan mal. Le diría a mi yo joven, que no se deja de ser joven aunque se cambie un poquito por fuera.

    También le diría apúntate después de licenciarte para poder clases en el futuro que nunca se sabe y te ahorras el master de 2 años que luego será necesario. Mis hijas me dicen muchas veces mamá habrías sido muy buena profe.

    Quizá también le pusiera énfasis en lo de escribir. Todo acaba llegando, a veces es solo cuestión de perseverar. El relato, el argumento a veces llega en el momento más inesperado. El otro día mientras conducía me di cuenta de que todo lo que miraba me parecía realmente sacado de un cuento, por irreal y mágico: Un hombre canoso con un loro en el hombro de plumaje azul turquesa y amarillo, una chica con el pelo  naranja  y un vestido de niña. Los dos me parecieron personajes.  La vida ciertamente muchas veces es como un cuento, no todos los finales son  perfectos pero todos tienen muchos momentos felices o desearía eso al menos que así fuera para todo el mundo. 

    Leí que el argumento de una novela, que acabó siendo muy vendida y llevada a la pantalla surgió tras un sueño, el autor se levantó con la idea y la escribió del tirón, la del niño con el pijama de rayas, en concreto. Ese es un tema a explorar porque yo sueño bastante, bueno seguramente lo mismo que todo el mundo, pero con la particularidad de que muchas veces los recuerdo. Uno recurrente es que vuelvo a ser joven y estoy de Erasmus, es gracioso porque ya hasta tengo hasta variantes en el último estaba en Verona y hablaba con dos amigas que no conozco y les decía pues mejor aquí que en Bolonia.

    Y para finalizar, volviendo al tema principal supongo que le diría no sufras mucho, relativiza. No puedes cambiar las personas,  ni aunque las quieras, cada uno debe hacer lo que quiera, vivir su vida. Tú solo disfruta de tu camino, habrá tramos que harás en compañía y otros que te tocará hacerlos en soledad, pero va a ser un buen camino de todas maneras.

Feliz viernes. Que tengáis un finde de descanso y sol, si es posible. 


miércoles, 22 de mayo de 2024

Nos vemos en agosto, o no...

     Las mismas razones tengo para recomendarla como para no hacerlo.

    Todo empezó en la biblioteca, la busqué y no estaba en el sitio en el que debía, me acerqué a la bibliotecaria a preguntar. Me miró por encima de sus gafas, no no lo tenían, no mostraba especial interés en él, ¿acaso tenía una información de la que yo carecía? me parecía extraño, que un libro de García Márquez no estuviera en el catálogo, de acuerdo era póstumo, pero si era suyo, me parecía triste no estuviera con los otros. Ella con educada diligencia me preguntó si quería incluirlo en el "Petitorium" me hizo gracia el término, casi un detalle chic que se denomine así al hecho de solicitar un libro para el fondo de la biblioteca. Pues sí me gustaría, y quiere apuntarse en la lista para cuando lo traigan, pues sí estaría bien. Puede que tarde unos meses, apuntó. No tengo prisa. De hecho si de algo suelo ir sobrada es de lecturas pendientes, en mi bolso si es grande suelo llevar dos, por si el momento lo requiere.

    Hoy por ejemplo llevaba éste que ya lo he terminado y otro de un psicólogo de Barcelona bastante ameno, que enseña claves como cambiar nuestras formas de pensar, solo las que nos pueden hacer daño. La verdad es que es útil, mi generación no ha ido al psicólogo con la facilidad con la que ahora la juventud tiene. Así que leer sobre como es una sesión, los objetivos, las pautas que plantean me ha parecido muy esclarecedor. De hecho he llegado a pensar, ostras que bien me hubiera venido ir a mi después de alguna ruptura sentimental. Que forma de relativizar, que sencillo hace que parezca.

    Pero no me he sentado a escribir de éste, sino del otro. Cuando llegó fui a buscarlo con emoción, al fin y al cabo iba a ser la primera en leerlo. El formato me pareció breve, y cuando lo acabé aún comprendí que era más breve aún porque el final tiene hojas de la corrección, que a mi modo de ver sobran y que seguramente fueron puestos para llegar a una medida ciertamente tolerable para el comprador.

    Empezó bien, parecía una trama a priori sugerente. Pero luego no sé porqué,  no me acabó de convencer, de hecho la acabé porque me pareció que no hacerlo era un poco de agravio hacia el autor.  Leo que empezó a escribirla en 1990 y que trabajó en ella hasta que el Alzheimer se lo impidió veinte años más tarde, pobre Gabo. Qué pena debió ser perder la realidad que te envolvía y que consuelo pensar que quizá entonces vivías transitando por otros parajes, con otros personajes amados, ese otro mundo el inventado de tus grandes novelas.

Por eso creo que lo mejor en estos casos, a mi parecer es leerla y que cada uno saque sus propias conclusiones, de este modo se le rinde pleitesía a ese gran autor que siempre tendrá un eco en mi mente, por ser de mis favoritos.



El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...