No sé en que blog lo leí, y lo siento porque a mi siempre me gusta citar la fuente, hablaban de un acompañamiento fácil: consistía en saltear brotes de soja con un chorrito de salsa de soja. Bien pues lo probé de hacer, pero le añadí cebolla picada y tomate cortados a cuartos y finos.
Quedó muy bueno así que ahí queda la idea, yo lo puse acompañando unos filetes de pescado a la plancha y quedó delicioso.
miércoles, 19 de marzo de 2008
lunes, 17 de marzo de 2008
Nuestra peque ya camina
Con la banda sonora de la Vita e bella, del blog de Maga, hoy mi peque se ha estrenado como bípeda entrando en el despacho con pasitos cortos pero estables. Cuando me la he visto me he echado a reir claro y he ido a buscar la cámara de video. Siempre hacen ilusión estas cosas.
Me apetece recordarlo y compartirlo.
Un saludo
Me apetece recordarlo y compartirlo.
Un saludo
jueves, 13 de marzo de 2008
Aunque tú no lo sepas
Aunque tú no lo sepas
me he inventado tu nombre
me drogué con promesas
y he dormido en los coches
Aunque tú no lo entiendas
nunca escribo
el remite en el sobre
por no dejar mis huellas
Aunque tú no lo sepas
me he acostado a tu espalda
y mi cama se queja,
fría cuando te marchas.
He brindado mi cuerda
y al llegar la mañana
no me dí ni cuenta
de que ya nunca estabas
Aunque tú no lo sepas
nos decíamos tanto
con las manos tan llenas
cada día más flacos
Inventamos mareas
tripulábamos barcos
y encendía con besos
el mar de tus labios.
Enrique Urquijo
me he inventado tu nombre
me drogué con promesas
y he dormido en los coches
Aunque tú no lo entiendas
nunca escribo
el remite en el sobre
por no dejar mis huellas
Aunque tú no lo sepas
me he acostado a tu espalda
y mi cama se queja,
fría cuando te marchas.
He brindado mi cuerda
y al llegar la mañana
no me dí ni cuenta
de que ya nunca estabas
Aunque tú no lo sepas
nos decíamos tanto
con las manos tan llenas
cada día más flacos
Inventamos mareas
tripulábamos barcos
y encendía con besos
el mar de tus labios.
Enrique Urquijo
martes, 11 de marzo de 2008
lunes, 3 de marzo de 2008
Orquídea y grupos de mamis
Hoy ha acabado de abrirse la última de las flores de la orquídea. Está preciosa, y no lo digo sólo yo también ayer recibió los cumplidos de mi madre. Por eso he gastado la última foto del carrete para ver si puedo pasarla luego.
El día ha empezado bien, tomé café con leche con las madres del cole. Los jueves tomo café con otro grupo de mamis, con las que coincido mientras nuestras niñas hacen un extraescolar en común. Estoy conociendo gente muy interesante y variopinta, una de ellas trabaja como traductora desde casa, otra es profesora de inglés (suplente) porque hizo filología hispánica, la otra no sé a que se dedica pero por el nivel de sus comentarios perfectamente podría ser periodista deportiva, que si aquel árbitro tal que si aquel comentarista dijo aquello de que..Aunque claro con mi nivel elemental de fútbol, en fin igual pasa por profesional un amateur.
Pero lo bueno son los comentarios y las risas de las del grupo de la mañana, que todavía es más sui generis si cabe, hoy salió un tema de una quemadura y en un momento se montó un foro digno de un congreso, que si la crema protectora es vital para que no quede marca, que si la aloe vera ( a mi me han convencido para comprarme una ya ves, que esta tarde me voy para el garden).
Luego recogí un poco la casa y a las 11h. puntual como si tuviera una cita, me fui para el parque para que Inma jugara un rato y tomara el sol, dada la previsión de lluvias (por fin) para mañana.
Espero que vuestro lunes haya sido igual de optimista, y digo yo que debe ser la primavera que se acerca…
El día ha empezado bien, tomé café con leche con las madres del cole. Los jueves tomo café con otro grupo de mamis, con las que coincido mientras nuestras niñas hacen un extraescolar en común. Estoy conociendo gente muy interesante y variopinta, una de ellas trabaja como traductora desde casa, otra es profesora de inglés (suplente) porque hizo filología hispánica, la otra no sé a que se dedica pero por el nivel de sus comentarios perfectamente podría ser periodista deportiva, que si aquel árbitro tal que si aquel comentarista dijo aquello de que..Aunque claro con mi nivel elemental de fútbol, en fin igual pasa por profesional un amateur.
Pero lo bueno son los comentarios y las risas de las del grupo de la mañana, que todavía es más sui generis si cabe, hoy salió un tema de una quemadura y en un momento se montó un foro digno de un congreso, que si la crema protectora es vital para que no quede marca, que si la aloe vera ( a mi me han convencido para comprarme una ya ves, que esta tarde me voy para el garden).
Luego recogí un poco la casa y a las 11h. puntual como si tuviera una cita, me fui para el parque para que Inma jugara un rato y tomara el sol, dada la previsión de lluvias (por fin) para mañana.
Espero que vuestro lunes haya sido igual de optimista, y digo yo que debe ser la primavera que se acerca…
sábado, 23 de febrero de 2008
Nuri
Se llama Nuria, pero la llamamos Nuri. Tiene el pelo rizado y los ojos azules grises, como las princesas de los cuentos. Es delgada y alta como la otra hermana del poema. Y fue la mejor compañera de juegos durante mi infancia, y tuvimos la suerte de poder compartir la adolescencia, con sus problemas existenciales, los tiempos de exámenes en la facultad, aunque ella en vez de civil estudiaba psicología.
Por avatares de trabajo se fue a Santa Cruz de Tenerife, lleva allí no sé cinco años puede ser, y aunque siempre pensé que acabaría volviendo que no podría vivir sin esta ciudad, sin su familia cerca, en fin que el tiempo me ha ido quitando esa idea, substituyéndola por otra: uno es de dónde quiere vivir, y ella ha escogido aquello: se encuentra a gusto en aquel clima, y con esas gentes de carácter amable y de acento dulce.
Y ahora ha encontrado una persona especial, la que hace tiempo buscaba y por fin tiene, guapo, amable, inteligente y con un corazón de oro. Así que sólo le deseo que sea muy feliz, que disfrute de todas las cosas buenas que tiene a su alcance y que sea valiente para romper con el pasado, que se proyecte hacia las alturas y que apunte hacia las estrellas. Porque ella se lo merece y a veces se le olvida.
Un beso.
Por avatares de trabajo se fue a Santa Cruz de Tenerife, lleva allí no sé cinco años puede ser, y aunque siempre pensé que acabaría volviendo que no podría vivir sin esta ciudad, sin su familia cerca, en fin que el tiempo me ha ido quitando esa idea, substituyéndola por otra: uno es de dónde quiere vivir, y ella ha escogido aquello: se encuentra a gusto en aquel clima, y con esas gentes de carácter amable y de acento dulce.
Y ahora ha encontrado una persona especial, la que hace tiempo buscaba y por fin tiene, guapo, amable, inteligente y con un corazón de oro. Así que sólo le deseo que sea muy feliz, que disfrute de todas las cosas buenas que tiene a su alcance y que sea valiente para romper con el pasado, que se proyecte hacia las alturas y que apunte hacia las estrellas. Porque ella se lo merece y a veces se le olvida.
Un beso.
viernes, 22 de febrero de 2008
Un lugar entre montañas
He ido a pasear con mi nena, era uno de esos días extemporáneos, el calor del sol en la terraza del café de la Plaza Sant Martí, el aroma de flores en el aire, disfrazó de primavera lo que era un viernes de febrero.
El parque estaba desierto, así que hemos subido en el columpio mucho rato. La banda sonora era un continuo trinar de pájaros, que despertaba la curiosidad de mi hija y los buscaba insistente con la mirada entre las tupidas ramas del ciprés, de pronto desde la obra de enfrente un operario se arranca a cantar como si estuviese en un balcón de Sevilla en Semana Santa, y no lo hace mal y me arranca la sonrisa. Camino por el pueblo, con sus aceras estrechas que te obligan a bajar de ellas continuamente, feliz de estar aquí, de vivir aquí. Porque me encanta levantar la vista y encontrar a mi alrededor montañas de bosques de pinos. Y si soy yo la que había vivido 12 años en el Eixample de Barcelona. No lo cambio me encanta esta quietud, saludar a la gente, cruzar unas frases. Las ciudades han dejado de ser atractivas para mí para vivir, existe una competencia constante por todo, por el espacio por supuesto, por el asiento del bus, por el aparcamiento en la calle. Las prisas innecesarias en las que nos vemos inmersos, porque en nuestra mente el urbanita, es ese ser que vive intensamente, que aprovecha todos los minutos de su tiempo, lee en el transporte urbano, camina a paso ligero, luego va a la filmoteca, después queda para cenar con amigos y hace la copa. Que si que ya he vivido todo eso, pero que esto es mejor. Y me lo digo a mi misma cuando a veces me olvido y llego al parking de Barcelona y saludo al desconocido con el que me cruzo, cuando veo que me ignora o que saluda azorado. Y de pronto recuerdo que hay que ponerse la máscara de la indeferencia, y hacer como si no hubiera nadie a tu lado.
A pesar de eso, cuando voy a Barcelona siempre pienso, que suerte que suerte poder estar tan cerca de tanta belleza. Y recuerdo a Sthendal y a su síndrome y respiro hondo.
El parque estaba desierto, así que hemos subido en el columpio mucho rato. La banda sonora era un continuo trinar de pájaros, que despertaba la curiosidad de mi hija y los buscaba insistente con la mirada entre las tupidas ramas del ciprés, de pronto desde la obra de enfrente un operario se arranca a cantar como si estuviese en un balcón de Sevilla en Semana Santa, y no lo hace mal y me arranca la sonrisa. Camino por el pueblo, con sus aceras estrechas que te obligan a bajar de ellas continuamente, feliz de estar aquí, de vivir aquí. Porque me encanta levantar la vista y encontrar a mi alrededor montañas de bosques de pinos. Y si soy yo la que había vivido 12 años en el Eixample de Barcelona. No lo cambio me encanta esta quietud, saludar a la gente, cruzar unas frases. Las ciudades han dejado de ser atractivas para mí para vivir, existe una competencia constante por todo, por el espacio por supuesto, por el asiento del bus, por el aparcamiento en la calle. Las prisas innecesarias en las que nos vemos inmersos, porque en nuestra mente el urbanita, es ese ser que vive intensamente, que aprovecha todos los minutos de su tiempo, lee en el transporte urbano, camina a paso ligero, luego va a la filmoteca, después queda para cenar con amigos y hace la copa. Que si que ya he vivido todo eso, pero que esto es mejor. Y me lo digo a mi misma cuando a veces me olvido y llego al parking de Barcelona y saludo al desconocido con el que me cruzo, cuando veo que me ignora o que saluda azorado. Y de pronto recuerdo que hay que ponerse la máscara de la indeferencia, y hacer como si no hubiera nadie a tu lado.
A pesar de eso, cuando voy a Barcelona siempre pienso, que suerte que suerte poder estar tan cerca de tanta belleza. Y recuerdo a Sthendal y a su síndrome y respiro hondo.
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