Pues no.
El portátil se ha quedado lelo, dice que tiene tres actualizaciones pendientes no apagar pero gira, gira, se apaga solo y vuelta a empezar. Una pena. A mi me da que tanta actualización no debe ser buena.Por suerte teníamos este otro.
No hay nada importante que venir a contar salvo que estoy barruntando la idea de trabajar si se puede, vengo ahora mismo de reescribir el currículum, ha sido como morirse porque he visto toda mi vida en imágenes.
Esta tarde de todos modos lo que de verdad me ha dejado impresionada es descubrir un blog que tiene 14.000 visualizaciones del perfil, ahí es nada.
En fin todo bien.
jueves, 8 de octubre de 2009
viernes, 2 de octubre de 2009
La entrada en paralelo blog/facebook
Son muy pocos los que saben de este blog y se cuentan entre mis amigos del facebook. De hecho en el facebook tengo un batiburrillo (palabra ésta de un viejo amigo de otrora, desde aquí le mando un beso por si le llega) de gente de lo más variopinta, porque si bien es cierto que tengo algunos de los que considero buenos amigos cohabitan con otros mucho menos íntimos. De ahí que las entradas que haga en uno y otro sitio sean diferentes. Las entradas "místicas" (ayer me las calificaron así y tal cual la escribo) van para aquí, las cosas del día a día se van para allí.
Sin embargo...
vaya preludio más largo, para decir simplemente algo para justificar que voy a decir aquí algo que dije allí, creo que vale la pena acercarse al Teatro Tivoli de Barcelona, y ver el musical de Mecano.
Vamos que me encantó, tanto es así que lo confieso, fui de las que hacen levantar a la platea para bailar. Fila 8, butaca 19,20, y 21: geniales. Tiene sus buenos puntos, interpretan muy bien, los arreglos son estupendos, vamos que disfrutas del espectáculo.
Buen fin de semana!
Sin embargo...
vaya preludio más largo, para decir simplemente algo para justificar que voy a decir aquí algo que dije allí, creo que vale la pena acercarse al Teatro Tivoli de Barcelona, y ver el musical de Mecano.
Vamos que me encantó, tanto es así que lo confieso, fui de las que hacen levantar a la platea para bailar. Fila 8, butaca 19,20, y 21: geniales. Tiene sus buenos puntos, interpretan muy bien, los arreglos son estupendos, vamos que disfrutas del espectáculo.
Buen fin de semana!
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Sombras del amanecer
Estos días estoy leyendo Los Orígenes de Amin Maalouf, es curioso, me gusta como escribe, la facilidad de ir tejiendo las historias pero no es una novela convencional, ni siquiera estoy segura de querer terminarla, porque de hecho es un repaso a su genealogía. Investiga en sus archivos familiares y a partir de fotos y de cartas traza la trayectoria vital y la personalidad de sus antepasados. Pero lo cierto es que me ha servido para pensar esto, quizá sería curioso hacerlo en cada familia, tal vez a modo de juego en alguna reunión familiar, pasarles a todos un folio, y que cada uno escribiese de si mismo, una breve biografía, que se describiera con sus virtudes y sus debilidades, de los logros de los que se siente más satisfecho, que explicasen también algún sueño por cumplir, que relatasen algún momento de gran felicidad, cualquier anécdota serviría. Sería como un cuadro en el que cada cual hace su pequeña aportación y quién sabe, si algún descendiente en el futuro pueda leer ese esbozo y sonreír al reconocerse en alguno de ellos.
La inmortalidad al alcance de todos, no está mal, incluso para los que simplemente se han limitado a vivir.
La inmortalidad al alcance de todos, no está mal, incluso para los que simplemente se han limitado a vivir.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Hace días que no me siento a escribir, lo cierto es que el empezar las clases las nenas ha supuesto un cambio considerable, de pronto tengo siete horas libres cada día, y ni que decir tiene que me ha dado por nadar, por leer con tranquilidad, por probar pilates, por salir a caminar con amigas además de todas las cosas habituales. Estoy contenta, después de pasar un agosto bastante agridulce parece que las aguas vuelven a su cauce. Quizá fue después de ir a Castellar de N’Hug, que algo empezó a cambiar, tal vez, ahora que lo pienso fueron las piedras que compré en aquella tienda de recuerdos, entre todas para mí escogí una de color azul que según la etiqueta daba fuerza, las nenas escogieron también las suyas, y todas han acabado en mi bolso.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Desde la piscina
Ayer cuando llegué a la piscina un par de chicas charlaban en un rincón mientras no empezaba la clase, un septuagenario nadaba aunque sólo se podía deducir su edad por el rostro porque su cuerpo parecía veinte años más joven, y otro, un macho alfa, le llamo así porque nadaba crowl, con un peculiar estilo, pegaba fuerte con el pie salpicando en exceso.
Puedo saber como son las personas que nadan conmigo con sólo mirarlas nadar un rato. Fuera el sol espléndido inundaba la piscina y las tumbonas blancas alineadas recordaban que ya la han cerrado hasta el verano próximo. Y pensé en como el verano dará paso al otoño, los cuerpos se cubrirán de nuevo bajo camisas, jerseys y pantalones largos, pasaremos de los excesos del verano al dulce recogimiento del frío. A mi me gusta vivir en un sitio cuyo clima varía, me gusta cambiar la ropa del armario por estaciones. Porque ahora que nos iremos tapando es cuando más volveremos a apreciar la visión fugaz del cuello, de unos antebrazos o de un torso en la piscina. El verano es desmedido, desmesurado, las bermudas enseñan más allá de las rodillas y sin embargo es en invierno cuando las piernas enfundadas en unas medias lucen más, a pesar de mostrar mucho menos.
Que el misterio forma parte de la belleza leía el otro día, seguramente.
No hubo clase, las chicas decidieron marcharse, los nadadores tampoco tardaron demasiado en acabar sus largos, fuera empezó a llover a pleno sol, y regalaba el insólito espectáculo de una piscina llena de bolitas brillantes. Me metí en la piscina, suavemente. Que ganas, desde junio que acabaron las clases. Mirar las nubes a través de los cristales y esa sensación de ingravidez que debemos tener impresa en lo más profundo de los genes, nado, nado y pienso, y en la piscina ahora vacía empieza a llenarse de personas, de las palabras de las bromas de gente que conozco, excorpóreamente pero con la que me comunico, simplemente leyendo sus pensamientos, lo que me quieren mostrar.
Me siento feliz, feliz de estar ahí disfrutando de ese tiempo para mi, solita. Cuando creo que ya estoy cansada enhebro otro pensamiento, quizá es buen tema para un blog, mi mente es muy activa mientras nado, recuerdo la piscina de los Minority Report, no debe ser coincidencia. Igual que oímos mejor debajo del agua, quién sabe si nuestras ondas mentales también se expanden más rápidamente.
Y cuando miro el reloj ya han pasado cuarenta y cinco apacibles minutos, y me digo creo que para ser el primer día ya tienes bastante. Salgo de la piscina contenta, me pongo mi albornoz blanco corto y voy al vestuario pensando en la sauna.
Me ducho antes de entrar en ella, me envuelvo en una toalla, una de las chicas me pregunta entonces ha habido clase, y le contesto que no que quizá le ha surgido un inconveniente al profesor, le noto la decepción en la cara. Me dispongo a entrar en la sauna cuando me doy cuenta que hay tres a dentro, vaya me había imaginado que podría estar sola, y entonces el milagro una de ellas comenta: Huy no está muy caliente hoy? Yo respondo no sé a mi no me lo parece, pero claro yo vengo de la ducha…Y ella no tarda un minuto en decir huy yo me salgo, y arrastra a su amiga con ella y la otra. Y ya está la sauna libre, giro el reloj de arena porque me gusta verlo no tanto por la necesidad de medir el tiempo, y de nuevo esa sensación de sentirme muy afortunada de poder disfrutarla sola, me miro las uñas pintadas de los pies de color cobre, muevo los dedos. Y me dejo acariciar por el calor que desprenden las maderas, el olor del carbón, y la luz suave, hasta que ya noto perlas de sudor por el cuerpo.
Es mi santo, así que al salir en el móvil él me ha escrito un Comemos? Y yo le llamo y le digo que sí, que dónde. Y él propone una terraza, donde hacen muy buenas las tapas y los platos combinados.
Y voy para allá escuchando música, aparcando el mismo sitio donde aparqué la última vez que fuimos a ese sitio, y con un libro me siento a esperarle.
Puedo saber como son las personas que nadan conmigo con sólo mirarlas nadar un rato. Fuera el sol espléndido inundaba la piscina y las tumbonas blancas alineadas recordaban que ya la han cerrado hasta el verano próximo. Y pensé en como el verano dará paso al otoño, los cuerpos se cubrirán de nuevo bajo camisas, jerseys y pantalones largos, pasaremos de los excesos del verano al dulce recogimiento del frío. A mi me gusta vivir en un sitio cuyo clima varía, me gusta cambiar la ropa del armario por estaciones. Porque ahora que nos iremos tapando es cuando más volveremos a apreciar la visión fugaz del cuello, de unos antebrazos o de un torso en la piscina. El verano es desmedido, desmesurado, las bermudas enseñan más allá de las rodillas y sin embargo es en invierno cuando las piernas enfundadas en unas medias lucen más, a pesar de mostrar mucho menos.
Que el misterio forma parte de la belleza leía el otro día, seguramente.
No hubo clase, las chicas decidieron marcharse, los nadadores tampoco tardaron demasiado en acabar sus largos, fuera empezó a llover a pleno sol, y regalaba el insólito espectáculo de una piscina llena de bolitas brillantes. Me metí en la piscina, suavemente. Que ganas, desde junio que acabaron las clases. Mirar las nubes a través de los cristales y esa sensación de ingravidez que debemos tener impresa en lo más profundo de los genes, nado, nado y pienso, y en la piscina ahora vacía empieza a llenarse de personas, de las palabras de las bromas de gente que conozco, excorpóreamente pero con la que me comunico, simplemente leyendo sus pensamientos, lo que me quieren mostrar.
Me siento feliz, feliz de estar ahí disfrutando de ese tiempo para mi, solita. Cuando creo que ya estoy cansada enhebro otro pensamiento, quizá es buen tema para un blog, mi mente es muy activa mientras nado, recuerdo la piscina de los Minority Report, no debe ser coincidencia. Igual que oímos mejor debajo del agua, quién sabe si nuestras ondas mentales también se expanden más rápidamente.
Y cuando miro el reloj ya han pasado cuarenta y cinco apacibles minutos, y me digo creo que para ser el primer día ya tienes bastante. Salgo de la piscina contenta, me pongo mi albornoz blanco corto y voy al vestuario pensando en la sauna.
Me ducho antes de entrar en ella, me envuelvo en una toalla, una de las chicas me pregunta entonces ha habido clase, y le contesto que no que quizá le ha surgido un inconveniente al profesor, le noto la decepción en la cara. Me dispongo a entrar en la sauna cuando me doy cuenta que hay tres a dentro, vaya me había imaginado que podría estar sola, y entonces el milagro una de ellas comenta: Huy no está muy caliente hoy? Yo respondo no sé a mi no me lo parece, pero claro yo vengo de la ducha…Y ella no tarda un minuto en decir huy yo me salgo, y arrastra a su amiga con ella y la otra. Y ya está la sauna libre, giro el reloj de arena porque me gusta verlo no tanto por la necesidad de medir el tiempo, y de nuevo esa sensación de sentirme muy afortunada de poder disfrutarla sola, me miro las uñas pintadas de los pies de color cobre, muevo los dedos. Y me dejo acariciar por el calor que desprenden las maderas, el olor del carbón, y la luz suave, hasta que ya noto perlas de sudor por el cuerpo.
Es mi santo, así que al salir en el móvil él me ha escrito un Comemos? Y yo le llamo y le digo que sí, que dónde. Y él propone una terraza, donde hacen muy buenas las tapas y los platos combinados.
Y voy para allá escuchando música, aparcando el mismo sitio donde aparqué la última vez que fuimos a ese sitio, y con un libro me siento a esperarle.
martes, 15 de septiembre de 2009
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