Me he pasado todo el fin de semana de aquí para allá. Ayer soñé que estaba de viaje con una amiga, Chus, por Francia e Inglaterra. Teníamos que vernos con madre e hija por motivos de trabajo, ellas eran pintoras. Yo tenía 39 años, lo sé porque mi amiga le gastaba una broma en inglés al camarero de un bar.
Hoy en cambio he estado por Estados Unidos, no te sabría decir la ciudad exacta, pero era por el norte seguramente, y el momento debía ser actual porque llevaba la cámara de fotos llena, como la tengo ahora y me decía voy a tener que ir borrando si quiero tomar fotos. _Me hace mucha gracia estos sueños en los que se mezclan los elementos de ficción con los de realidad, es como si la mente tratara de hacerlos más veraces_.
lunes, 22 de marzo de 2010
viernes, 19 de marzo de 2010
Cultivando aficiones
Lo siguiente será trasplantar un Aloe vera que no tiene buen aspecto en la maceta y también me gustaría un cítrico.
jueves, 11 de marzo de 2010
El escritor y la improvisada marilyn
Salimos del banco y le dije anda vamos a comer algo. ¿Fast food? No, vamos a ese del xamfrà. (no conozco a nadie que diga chaflán aunque hable en castellano) el que está cerca de la Once. Nos sentamos al fondo, había una mesa larga llena de compañeros de trabajo y nosotros nos ubicamos en una mesa pegada a la pared. Yo me pedí los macarrones gratinados y el mero con salsa de nueces del menú, él igual pero con muslitos de pato. Se excusó el dueño porque tenían la cocinera de baja y no había paella.
Seguramente yo estaba enfrascada explicándole cualquier cosa y no me dí cuenta de que ocupaban la mesa de al lado, lo único cierto es que cuando lo ví dejé de hablar con la misma soltura. Y aproveché las llamadas de él para discretamente cerciorarme, a ver su tono de voz, si me parece que es él, y luego el breve diálogo que mantuvo con el dueño "¿No tenéis el Marca?, pero si no lo compramos nunca replicó el otro, hombre pero en días como hoy... me sonreí, ya no tenía ninguna duda.
Y mientras mi compañero seguía atendiendo llamadas y yo me tomaba el cortado recordé la primera vez que lo había visto, tal vez julio del 1995. Salía del banco de cambiar pesetas por liras porque me iba de viaje. Llevaba un vestido negro con florecitas blancas de tirantes, abotonado por delante y lo recuerdo por la anécdota, un golpe de aire me levantó el vestido y se me vieron las piernas a lo Marilyn y cuando me recuperé de la sorpresa allí estaba él girando la esquina observando la escena.
Pero también te digo una cosa, cuando este mediodía volví a verle, pensé yo también querría ser tú y querría tener lectoras tan prudentes como lo he sido yo misma, que esperé a estar fuera para decirle a mi compañero ¿no te has dado cuenta de quién era?.
martes, 23 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
La Pausa
No me pasa nada.
Simplemente voy a hacer una pausa hasta que me apetezca retomarlo.
Sed buenos.
Simplemente voy a hacer una pausa hasta que me apetezca retomarlo.
Sed buenos.
miércoles, 27 de enero de 2010
La tregua
Lo he devuelto a la biblioteca esta misma tarde, lo acabé desde el sofá con la mantita sofariega (de Jon, bueno no la misma se entiende) y he de decir que este libro me ha reconciliado con la literatura. Quizá quede pretencioso, sin duda queda, pero es que hacía mucho que no leía algo que me commoviese tanto.
Lloré, para que negarlo.
Y luego me sequé las lágrimas absurdas, que es sólo un cuento. Pero creo que también lloraba de contenta porque por fin había encontrado un libro del que hablar bien. Quizá entonces fueran lágrimas de alivio, como las de Bécquer, no estoy seca, todavía hay mucho por leer.
Esta mañana vino el fontanero, mañana viene el técnico de la calefacción, el interfono también ha dejado de funcionar, creo que la casa necesita un extra de feng shui. O soy yo quién sabe.
Hoy al mediodía tuve uno de esos regalos inesperados me fui a la piscina ( con la excusa loable e higiénica de darme una ducha calentita después) y allí estaba, la piscina sólo para mi. Busqué el carril en el que entraban los rayos del sol y así mirando los destellos del agua sobre la pared me enredé en una serie interminable de pensamientos. Y de pronto, me dí cuenta de que cuando hago acquagym no medito tanto, es sólo al nadar que quizá por la monotonía de los movimientos me sumerjo verdadera y mentalmente.
Entre los pensamientos que se pueden explicar (curiosos) está el que la vida es sólo eso, lo que llevamos encima dentro del agua. Poca cosa, pero es todo, somos nuestros pensamientos, nuestros anhelos, nuestras sonrisas, nuestros recuerdos y ese cuerpo en el que convivimos por un tiempo, en la mejor de las hipótesis.
Sólo eso.
Lloré, para que negarlo.
Y luego me sequé las lágrimas absurdas, que es sólo un cuento. Pero creo que también lloraba de contenta porque por fin había encontrado un libro del que hablar bien. Quizá entonces fueran lágrimas de alivio, como las de Bécquer, no estoy seca, todavía hay mucho por leer.
Esta mañana vino el fontanero, mañana viene el técnico de la calefacción, el interfono también ha dejado de funcionar, creo que la casa necesita un extra de feng shui. O soy yo quién sabe.
Hoy al mediodía tuve uno de esos regalos inesperados me fui a la piscina ( con la excusa loable e higiénica de darme una ducha calentita después) y allí estaba, la piscina sólo para mi. Busqué el carril en el que entraban los rayos del sol y así mirando los destellos del agua sobre la pared me enredé en una serie interminable de pensamientos. Y de pronto, me dí cuenta de que cuando hago acquagym no medito tanto, es sólo al nadar que quizá por la monotonía de los movimientos me sumerjo verdadera y mentalmente.
Entre los pensamientos que se pueden explicar (curiosos) está el que la vida es sólo eso, lo que llevamos encima dentro del agua. Poca cosa, pero es todo, somos nuestros pensamientos, nuestros anhelos, nuestras sonrisas, nuestros recuerdos y ese cuerpo en el que convivimos por un tiempo, en la mejor de las hipótesis.
Sólo eso.
jueves, 14 de enero de 2010
Haití en el corazón
A veces la tierra se subleva de nuestros anclajes, y se libera de forma salvaje y brutal. Cuando he leído la noticia pensé en aquella niña que vino de Haití que conocí en el parque este verano, tenía las encías en muy mal estado, su madre adoptiva me dijo que eso era por el hambre que habían llegado a pasar, por comer tierra. Me pareció desolador que ese nivel de pobreza pudiera existir todavía en este mundo pretendidamente civilizado y moderno, ya del S. XXI.
Hoy pienso en toda esa población que está sufriendo el desamparo y la pérdida de familiares.
Estamos lejos, pero todos creo que de alguna manera podemos ayudarles en algo. Hoy mi pensamiento está con ellos.
Hoy pienso en toda esa población que está sufriendo el desamparo y la pérdida de familiares.
Estamos lejos, pero todos creo que de alguna manera podemos ayudarles en algo. Hoy mi pensamiento está con ellos.
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