miércoles, 7 de julio de 2010

Pelis en las noches de verano

Julie&Julia y Nine, son dos de las últimas peliculas que he visto y que me han gustado. La primera es una historia original porque a pesar de que se van desarrollando simultáneamente entre ellas media 40 años. Y va de cocina y de blog, para más pistas.

Nine, es un peliculón, por cierto que la tengo en el bolso para ir a devolver. Que lástima no haberla visto en el cine, los números musicales hubieran sido espectaculares allí, entre los que más me gustaron fue el de la mujer del director, a modo de streptease lleno de amargura y que nada tiene que envidiar a aquel otro famoso de Rita Hayworth, el de la Nicole Kidman que también tiene una voz muy bonita, como ya demostró en Moulin Rouge y Penélope Cruz, que está muy bien en su papel de amante.
En fin que si os gusta el cine musical, creo que no sólo tendrías que verla también comprarla, porque me parece que es una película que permite verse más de una vez.

sábado, 3 de julio de 2010

Impresiones estivales

Los vestidos sin mangas, el melón, la piscina, la playa, la visión fugaz y erotizante de un cuerpo espléndido que se ducha y otro que se lanza y de otro que camina sin afectación. Es difícil encontrar personas que caminen con elegancia entorno a una piscina, algunos porque sienten que no tienen un cuerpo perfecto y otros porque lo sienten tanto, que se pavonean de un modo que molesta hasta mirarlos.

De todos modos el verdadero mérito de hoy, fue estar sin gafas de sol, yo, que las llevo hasta en los días de sol de invierno.

miércoles, 30 de junio de 2010

He vuelto

Creo que he encontrado la plantilla adecuada para volver por este rincón. Es curioso porque mira que llegué a encontrar motivos para abandonarlo y de pronto el insomnio de una sola noche ha sido suficiente para darle un nuevo soplo de vida al blog.

Y ahora me voy a dormir.

Besos.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Todos están bien, la película

La vimos ayer, con la chimenea encendida porque la lluvia de estos días ha hecho que el ambiente por la noche sea más fresco.
Nos gustó mucho. Robert de Niro está muy bien en su papel de jubilado. La verdad es que te hace reflexionar sobre el sentido de la familia.
Por lo visto es muy habitual en Estados Unidos ir a estudiar cuanto más lejos posible de casa, si tienes posibilidades claro está, y eso en consecuencia hace que los hijos acaben viviendo a muchísima distancia. En la película uno vive en Nueva York, el artista, otra en Chicago, la de la agencia de publicidad, el músico no recuerdo bien, y finalmente la bailarina en Las Vegas.
Me encantó como el padre veía a ratos a sus hijos como si fueran todavía niños de unos nueve años, con su ingenuidad y la escena de la comida en sueños.
Y que quieres que te diga la familia parece que para ellos se reduce a la infancia y la adolescencia luego parece que asuman que la familia se disuelva para sólo volver a reencontrarse una vez al año! por Navidad o el día de Acción de Gracias.
No es mi idea de disfrutar de la familia la verdad. Creo que es muy bonito poder compartir sus juegos de infancia pero creo que cuando te haces mayor es muy reconfortante tener a tus hijos cerca de ti, para seguir ayudándolos y para contar con ellos para afrontar los achaques de la edad, y poder disfrutar de la alegría de los nietos. Pero la idea que la película transmite es esa la pretendida autosuficiencia de los padres ancianos respecto sus hijos.
Parece injusto, uno cuando se hace mayor tiene también que tener esa recompensa, ese calor de los hijos. Pero para eso está claro que tienes que saber disfrutar de la vida en familia, y supongo que eso sólo lo aprendes de pequeño, si te inculcan valores positivos sobre ella, y sea un marco que permita desarrollar tu personalidad y te sientas feliz formando parte de ella.
El pasado domingo fue el día de la madre. Y la verdad es que no se me ocurre mejor regalo para una madre que ver sentados todos sus hijos entorno a la mesa incluso si esa madre ya cumplió los 70.
Así que dedico el post a todas esas grandes madres que se lo merecen tanto.

miércoles, 28 de abril de 2010

Atardecer en Sitges

Olía mucho a mar, dicen que las aguas de Sitges están más yodadas, al menos así lo escuche en alguna ocasión. El caso es que el paseo por la tarde estaba como siempre concurrido, bullicioso de familias, bicicletas y patinadores, entre ellas mis niñas. Un auténtico placer para todos los sentidos.


Cuando la hice miré la iglesia, pero luego vi que en la foto también estaban ellos, unos niños que juegan y parecen que celebran la alegría del sol, me encantó. Así que la comparto con vosotros.

El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...