miércoles, 12 de agosto de 2020

Sueño bonito

 Soñé hace unos días que este blog había aparecido como una sugerencia en un diario importante. Lo gracioso es que yo no me había dado cuenta, había sido en agosto de 2017 (recuerdo ese dato con precisión) y en el sueño pensaba que tendría que buscarlo en la hemeroteca y lo realmente bonito fue saber que estaba en la categoría de aquellos que ayudan.

Y ahora que lo pienso seguramente era un mensaje que me enviaba yo misma desde el futuro, para que no  lo deje tan aparcado, quizá para recordarme lo obvio, que aunque no esté en mi mejor momento de ánimo siempre va bien escribir. Hazme sitio que voy.

jueves, 26 de marzo de 2020

La vuelta

Hola a todos.
Han pasado unos cuantos meses, así que no sé si quedará alguien. A veces creo que en este mundo digital pasa como en la película del Show de Truman, cuando corta la emisión por fin, y parece que va a ser una hecatombe pero simplemente otro dice y ahora qué dan.
Supongo que han sido meses que no me apetecía escribir. Mi madre falleció a finales de enero.
Nos dieron el diagnóstico volviendo de la comunión de Sofía, en junio de 2018. Y no fue bueno, ya tenía metástasis, pero ella se mantuvo fuerte, se siguió arreglando, fuimos juntas a la quimio, a la radio y le fue bien, porque disminuyó el tumor que le obstaculizaba el retorno sanguíneo. Este julio la ingresamos de urgencias en el Clinic, pensaba que no saldríamos, pero salimos, y nos tomamos un buen desayuno y le hice una foto. Era la foto de la victoria.
Recuerdo algo del día de su funeral, era por la mañana muy temprano, y sentí un abrazo, y aunque era era Jose el que me abrazaba, no era él sino mi madre la que me abrazaba, el peso era más liviano y yo le toqué el dedo anular ese que tenemos la dos tan parecido para reconocerla. Era ella, era su manera de reconfortarme, me estaba abrazando antes de empezar aquel duro día. Lo sentí de una forma muy vívida y real, al rato vino otro abrazo y ya era como los de siempre.
La echo de menos mucho pero estoy agradecida por el tiempo que pudimos estar juntas. Las personas que queremos no se van, siguen con nosotros, nos hablan, nos sonríen. 
Creo que la única diferencia entre ellos y nosotros es que ellos no lloran.

viernes, 13 de abril de 2018

El día de tu vida

Adoro cuando leo algo que me hace pensar. A veces puede ser una frase, pero es suficiente es como si me dieran hilo para hilvanar el resto.
A menudo no valoramos los días, quiero decir, que dotamos de mayor importancia a unos generalmente dos en detrimento del resto. Pero y si tu vida es lo que vives, sientes, percibes, razonas, argumentas en ese único día. Creo que la frase hacía referencia a eso, y si nuestra vida empezara por la mañana y acabase al entrar en el sueño nocturno. Cada día sería vivir, cada noche una pequeña muerte. Cambiaría nuestra forma de disfrutar de esas horas, yo creo que sí. Valoraríamos con más intensidad esas personas con las que nos cruzamos, seríamos a lo mejor más amables con la gente que nos relacionamos habitualmente, a lo mejor hasta tendríamos tiempo para escribir un mensaje a alguien para recordarle lo importante que es para ti, lo agradable que es su conversación o lo bien que te sientes en su compañía. Consideraríamos todo lo que nos ocurre a diario con una emoción nueva, la comida por ejemplo, como no disfrutarla si fuera la última.
Obviamente esto no está hecho para pusilánimes, esta forma de considerar la vida requiere también disciplina, si no caeríamos enfermos por los excesos. Simplemente es recordarte que aunque nos enseñan a vivir a largo plazo, en realidad no hay garantías de nada que trabajar hasta el hastío para llegar a la edad de jubilarse es lo mismo que en la película de la Isla, que vivían esperando que les tocase aquel viaje. 
A veces miro en agendas que hice el día de hoy hace unos años. Y me hace gracia constatar que hay ciertas sincronías, a veces hago exactamente lo mismo, o cosas parecidas, pero eso no me importa tanto como la sintonía, el tono vital de ese día, porque es lo que acaba siendo similar. Creo que es importante cuidar los días, porque los días se hacen meses y estos años, no es una perogrullada. Nuestra vida no se hace con grandes propósitos, nuestra vida, la dotamos de importancia de significado cuando cada día actuamos con coherencia. Volviendo al símil de coser, uno no puede decir es que voy a hacer un tapiz magnífico y luego hacer malas puntadas. Para que el conjunto brille, cada punto cuenta, no vale dejar un nudo.
Es más fácil decir voy a hacer esto ahora bien a eso me refiero. Cada día tiene que ser esa puntada perfecta. Cada día tienes que acostarte diciendo, que cansado estoy pero cuántas cosas he hecho, que  suerte que he tenido que he podido leer un rato o disfrutado de ese rato tras la cena, que bien lo he hecho todo y si algo no salió bien, mañana será otro día, otra vida por estrenar, otra vida para imaginar, para proyectar, para disfrutar. Al fin y al cabo "No hay más destino que el que nos forjamos", frase que si bien podría haber dicho Marco Aurelio que yo sepa pusieron en boca de Terminator.

En fin, hasta aquí este momento compartido del viernes. Escribir con audiencia, también es un lujazo. Gracias por estar ahí. 


martes, 3 de abril de 2018

Semana Santa en cinco líneas

Al final decidimos quedarnos en casa y me pareció buen plan. He ido al gimnasio un par de días, hemos dormido mucho, en plan sin despertador, ratitos de lectura tranquila, comidas familiares y  sobremesas apacibles,  probamos torrijas de las dos abuelas, una agradable tarde con amigos de amigos, un cine _la última de Spielberg_, ellos bastantes paseos por la montaña con el perro y noches de chimenea y pelis en casa.Vamos que lo único que ha faltado es montar una estantería, eso es lo único que nos ha quedado pendiente.

Y ya estamos en abril, con él un empezamos un buen propósito, a ver qué tal.

lunes, 19 de marzo de 2018

Recuerdos como gerundios


Navegando al timón
envuelto en una pashmina
protegiéndote del sol
porque el piloto automático
se ha roto.

Tomando el  sol
fondeados
en una cala
de aguas turquesas.

Esquiando
a toda velocidad
por las pistas,
diciéndome luego
me he tirado tres negras
y yo añadiendo
_y casi, una escalera automática_

Conduciendo
_no importa por dónde
ni tampoco el tiempo_
mientras charlamos,
escuchando música
un rato la que le gusta
a cada uno 

Haciéndome
reír con el chiste
de la “poezía" y el "poema"

Y  también cansado,
entrando por la puerta
una noche tras otra.

Compañero desde los treinta
en lo bueno y en lo malo
qué suerte tuvimos
cuando tus ojos y los míos se cruzaron
porque  juntos,
nos regalamos,
dos nuevas miradas.


Feliz día del padre. 


sábado, 24 de febrero de 2018

A ratos te echo de menos


Podría sentarme a escribir que a ratos te echo de menos
Que es un sentimiento difuso, que no es amor ni es nostalgia,
Que es solo el recuerdo de algo que dijiste
y que a mi mente no le importa que eso fuera hace mucho tiempo.

Podría sentarme a escribir que nunca te olvidé
aunque fuese mentira,
o decirte que lo fuiste todo
_en aquel preciso momento de mi vida_
y no lo sería.

Pero para qué,
si tampoco lo leerías
y si lo hicieras
si por casualidad,
mis palabras a tus oídos llegasen
sé,
y lo sé a ciencia cierta
_porque te conozco mascherino_
que de todos modos, las malinterpretarías.
Por fin lo he comprendido.

Siempre hubo un abismo insalvable entre ambos
tu lenguaje  no era el mío
y aunque los dos creíamos comprender
los dos, locos de amor y presos de celos,
hablábamos sin sentido.


Para siempre, primavera


Lo cierto, lo único cierto
es que la primavera siempre vuelve
con su alfombra invisible de aromas
con su calor sutil y tenue
Ella era joven y risueña
Él solía apretar su mano
como si así pudiera quedarse con ella
En el andén lloraba,
también entonces era primavera
el aire liviano
y el dolor
_no lo sabíamos entonces_
echaba sus primeras raíces dentro nuestro
para dar su fruto,
amargo y salado,
y abrirnos el pecho
cada nueva, sutil y tenue,
aromatizada primavera.

El peso de una mentira

               Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...