miércoles, 22 de julio de 2026

La piscina

Es verano, vamos a hablar de ella.

Hoy fuimos a darnos un baño.

Los niños juegan alegremente, chillan a menudo y yo me digo a mi misma, desde la tumbona, conciliadora, claro, normal, sería raro que la piscina estuviera desierta y silenciosa, a estas horas, con este sol y este calor, forma parte de la estampa veraniega y luego le digo a mi hija: me pongo los cascos para escuchar música pero en realidad, tendría que comprar los que te quitan los ruidos...Y ella ríe y asiente.

Una pareja adulta, que en su mente son unos nadadores estupendos, pero que desde fuera solo vemos como los brazos se mueven lejos de sus cabezas y las piernas, en fin, sin ritmo, algo abiertas las arrastran. Se quejan de que no pueden hacer unos largos. Yo estuve por añadir, bien, ni cortos. 

Y allí estábamos nosotras sentadas junto el borde, tranquilas, charlando, con las gafas de sol puestas, cuando ella nos sorprendió tirándose de cabeza, por nuestro flanco derecho, salpicándonos claro, porque solo en su cabeza ella se tira como una nadadora profesional para el resto del mundo era un poco de bomba. 

Así que nos levantamos con estoicismo y volvimos a las tumbonas, buscando ahora la sutil sombra que dan las ramas de un pino, porque no queremos quemarnos, solo un poquito de sol para que cojan color las piernas, que es verano y solo llevo vestidos.

Es verano, así que paciencia. 

La piscina

Es verano, vamos a hablar de ella. Hoy fuimos a darnos un baño. Los niños juegan alegremente, chillan a menudo y yo me digo a mi misma, desd...