miércoles, 15 de julio de 2015

Vacaciones estivales


Venga va, al menos una, que si no luego se nos olvida lo bien que lo pasamos. Ese dolce non far niente, que consiste en: pasear a primera hora, desayunar, ir a la piscina, comer, una breve siesta y playa de nuevo.
En fin, fueron cortas pero las disfrutamos, que es lo que importa. Cambiamos de paisajes, nos llenamos los ojos como dijo el poeta de otros cielos, de otros paisajes, que aunque no eran nuevos para nosotros porque nos gusta volver a los sitios que nos gustan, los disfrutamos más si cabe, sabiendo que serían por pocos días.
En fin aquí os los dejo, a modo de postales.







La última Navidad.

 Aquella Navidad fue la última que recibí postales. Llegó solo una y fue de unos tíos a los que no veíamos mucho, ni tan siquiera eran nues...