Los vestidos sin mangas, el melón, la piscina, la playa, la visión fugaz y erotizante de un cuerpo espléndido que se ducha y otro que se lanza y de otro que camina sin afectación. Es difícil encontrar personas que caminen con elegancia entorno a una piscina, algunos porque sienten que no tienen un cuerpo perfecto y otros porque lo sienten tanto, que se pavonean de un modo que molesta hasta mirarlos.
De todos modos el verdadero mérito de hoy, fue estar sin gafas de sol, yo, que las llevo hasta en los días de sol de invierno.
sábado, 3 de julio de 2010
miércoles, 30 de junio de 2010
He vuelto
Creo que he encontrado la plantilla adecuada para volver por este rincón. Es curioso porque mira que llegué a encontrar motivos para abandonarlo y de pronto el insomnio de una sola noche ha sido suficiente para darle un nuevo soplo de vida al blog.
Y ahora me voy a dormir.
Besos.
Y ahora me voy a dormir.
Besos.
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