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Barcelona, Spain
Estudió en la Universidad de Barcelona. Ahora es madre a tiempo completo. Le encanta el café, la escritura, el cine, la fotografía, cuidar plantas y la buena compañía.

jueves, 31 de julio de 2008

Contando palabras

Lo reconozco no estoy educando igual a la pequeña que a la mayor, no juego con ella de la misma manera ni tenemos las mismas rutinas. Y hoy mientras buscaba dietas astringentes en una enciclopedia sobre el cuidado de niños caí en la cuenta. "A los 18 meses decía debería tener entorno a a 30 palabras". ¿tantas? me he puesto a hacer inventario de las que recuerdo haber oído a la nena, y son sólo unas 15: agua, mama, papa, tata, yaya, tana (la perra), pepe, patata... además de las onomatopéyicas como "cuá" del estilo.
Pero en fin estoy segura que dentro, aguardando tiene muchas más, porque hoy mismo sin ir más lejos estaba comiendo se le ha caído un trocito de jamón york y se ha levantado ha ido directa a la cocina y sin decir nada ha abierto el armario y ha tirado el trocito en el cubito de la orgánica, y yo que estaba mirándola de reojo me he quedado boquiabierta.
Ayer también fue divertido, porque se sentó en el taburete del piano y se puso a aporrearlo con ganas y no contenta con ello movía también la cintura, todavía me hace reír al recordarlo. O como el otro día que la mayor de vez en cuando me pregunta como se escribe una letra y yo se la dibujo en el aire y dice ah vale, y a la que me giro veo a la pequeña con el índice trazando círculos también.
Pero de las cosas que más gracia me hace es cuando se pone expresiva, por ejemplo le pregunto está calentito y ella abre mucho los ojos y separa los deditos de las manos mientras hace una mueca con la boca, sabe que me hace gracia igual que cuando sale de la piscina y le digo venga que hace frío corre a la toalla. Me encanta ver como se acurruca entre mis brazos.
Y cuando las veo juntas me digo, bueno es cierto, no juegas de la misma manera con ella, pero tiene otros estímulos acaso mejores.

4 comentarios:

Selvas dijo...

No lo dudes, el estímulo de la hermana mayor es tremendo. La mía es como la tuya, chapurrea mucho y no para de "hablar" a su manera, pero no tiene tantas palabras todavía claras. Aún así sabe mucho y, como dicen las abuelas, "es una vieja", entiende todo perfectamente y se hace entender. Yo tampoco juego tanto con ella como con la hermana, pero qué mejor juego que imitar a su querida tata.

Un besazo

Sonia dijo...

Están en una etapa genial, todas los son en cierta manera pero esta que son bebés pero más grandes a mi particularmente me fascina.
Gracias por contrastar impresiones.
Precisamente porque se hacen entender tan bien a lo mejor no insistimos tanto, bueno como premio a mis desvelos ayer aprendió una nueva: nena.
Un abrazo

Cecilia Alameda Sol dijo...

Aprende de su hermana también. Los segundos vienen con el camino trillado y sacan muchos datos del ambiente, de lo que tú le dices a la mayor, de lo que la mayor te dice a ti. Tampoco tú eres la misma porque ya no eres madre primeriza y estás más tranquila.
Pero disfrutas tanto como la primera vez, ¿a que sí?

Anado dijo...

Un post entrañable Sonia.

Un beset.