Ahora que el tiempo ya me ha dado excusas suficientes para poder ponerte en tu sitio, para poder olvidar todos aquellos sentimientos que creaste y alimentaste en mí, déjame decirte…
Que te amé, te amé desaforadamente, te amé aún cuando no tenía esperanzas, te amé en silencio y mientras te escribía, más allá del tiempo y las circunstancias, te amé tanto y tan intensamente, que todavía hoy, hay veces, que se me olvida que ya no te quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El peso de una mentira
Cuando su hija tuvo que irse precipitadamente no se llevó nada, ni siquiera un cambio de ropa interior, pues antes de marchar...
-
Cuando me levantaba abría la ventana nueve minutos, suficientes para cambiar el aire enrarecido del cuarto, mientras las sábanas se enfria...
-
Acabo de recibirlo, es un albarán con mis datos que me informa que tengo un regalo, nada menos que una mountain bike, 18 velocidades, cuadro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario