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Barcelona, Spain
Estudió en la Universidad de Barcelona. Ahora es madre a tiempo completo. Le encanta el café, la escritura, el cine, la fotografía, cuidar plantas y la buena compañía.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Una voz sugerente

Hoy hemos ido juntos a llevar a la nena al cole, y estábamos en el coche cuando ha llamado una chica. Sabía que era una de ellas, por la sonrisa de oreja a oreja de mi pareja es como si su mirada pilla me dijera tu sólo escucha. Así que con el manos libres he seguido la conversación, de trabajo claro, pero con una tontería encima… unas pausas, una voz de aquellas que te dicen si crees que tengo la voz sexy espera a verme. Cuando ha colgado nos hemos reído, tiene suerte al ponerme al corriente de todo lo que le va sucediendo en la oficina, pero en fin yo he trabajado en un despacho muchos años y te aseguro que este ligoteo, esta tontería encima no es normal…es que la gente no sale el fin de semana lo suficiente o qué.
No soy celosa, por eso lo explico. Él se pone todo ancho, y yo le digo si si pero a mi, me guiñan el ojo cuando me pasan la hoja de entreno. Risas, aquí cada uno mantiene la autoestima a su manera.
Con tanto Anatomía de Grey, aquí todo el mundo se piensa que hay que estar de caza en el trabajo también… que poco bien hace la industria del cine. En fin, sonrío.

4 comentarios:

Selvas dijo...

Yo afortunadamente no he "sufrido" esas historias en el trabajo (no sé si por suerte o por desgracia...) pero me hacía mucha gracia, y a la vez me parecía patético, cuando en algún momento café o comida de empresa veía a algún compi ligoteando. Profesionalidad ante todo, señores. Hace años tuve un compañero que siempre me decía aquello de "donde tengas la olla no metas la p..." ;)

Hache dijo...

Jajaja, yo conocí a mi chico en el trabajo. No nos caímos bien al principio y mira .. quien nos lo iba a decir. Eso sí, "nos ligamos" fuera de horas de oficina, en las cañas de después. Por suerte, cuando empezó lo nuestro salí de la empresa y separamos trabajo de placer.

Y yo tampoco soy celosa. No podría vivir bien si lo fuera. Somos tan independientes que no entra en nuestra forma de vida.

Otra cosa en común ;)

Sonia dijo...

Supongo que es una forma de animarse para ir a trabajar. Pero para mi no es, quizá sea demasiado formal como selvas para estas cosas. Creo que está bien tener un espacio propio en el trabajo lejos de tu esfera privada.

carlos dijo...

Mientras haya historia de amor y vaya bien que surja donde quiera, pero ¿imaginaros una ruptura sentimental y que cada día las dos personas tengan que convivir en el trabajo? Vaya papelón... El otro día leí en algún sitio que ya existen empresas que obligan a sus trabajadores a firmar un contrato en el que aseguran que no mantendrán relaciones sentimentales con sus compañeros. En fin, no creo que se tenga que llegar a estos extremos pero aunque lo intenten, quién es capaz de poner diques al mar.

Saludos.

PD: Gracias por el post... seguiré viniendo. Un placer.