Septiembre, es un mes que se levanta temprano y huele al plástico nuevo de las carteras, de los estuches, estrena bambas, y en el que resuenan las risas del patio, la alegría del reencuentro solapándose a los últimos días del hastío estival.
Nuevos propósitos, nuevas ideas. Y desempolvar el blog, con las anécdotas del día a día que es lo único que al final es lo que le dota de vida.
Lo cierto, lo único cierto es que hoy tuve un mal día. Pero no sé si explicarlo aquí iba a mejorar en algo. Seguramente no.
Pero mira encuentro algo de consuelo al escribirlo. Ayer fue un día de mierda.
domingo, 19 de septiembre de 2010
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1 comentario:
A mi septiembre me huele a "añonuevo", donde repites los propósitos que no cumpliste al comenzar el curso...
Alça l'ànima maca, i vola.... no ploris... Fes un somriure perquè cada cop queda menys per a l'hivern.
Una abraçada de recolçament.
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