viernes, 22 de octubre de 2010

Una cena instructiva

Sucedió hace un par de noches, les estaba dando la cena. De primero había sopa, de pronto tuvo una idea la mayor se levanta va a la cocina a por una cañita y se pone a tomar la sopa con ella y entonces la pequeña se levanta y sigue su ejemplo. Pensé déjalas un rato y luego les dices que eso no se puede hacer, pero la verdad es que verlas me hacía sonreír.
Luego pensé de acuerdo, es comer sin etiqueta pero al fin y al cabo tiene cierta lógica y mucho pragmatismo su gesto: tomarse la sopa implica abrir muchas veces la boca e ingieres mucho aire, de este modo se la tomaron rápido y entretenidas y luego cuando ya estaba más seco el plato acabaron por comerse la pasta de letras.
Los niños, en gran medida son originales porque no tienen los prejuicios que nos sobrevienen luego y que de alguna manera nos condicionan. Seguramente es buena idea felicitarles más a menudo cuando piensan por si mismos y son capaces de buscar soluciones a los pequeños problemas del día a día.

2 comentarios:

jonceltic dijo...

Por algo a los niños se les considera sabios, quizá porque poseen el arte de simplificar las cosas y hacerlas tan naturales, sin etiquetas ni poses....

Ay.... niños.....

jordicine dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Un beso.

El día de tu vida

Adoro cuando leo algo que me hace pensar. A veces puede ser una frase, pero es suficiente es como si me dieran hilo para hilvanar el resto....